Minimalismo: un documental sobre las cosas importantes

Como veis, a tope con los estrenos de la semana. Vamos a pasar por alto el hecho de que este documental se estrenó en 2015, hace ya casi 4 años. Que ser minimalista en vida pero maximalista en número de hijos (sólo 3, tampoco os vayáis a asustar) hace poco por la capacidad de ir al cine de vez en cuando.

Hace tiempo que tenía ganas de ver este documental, del que se está hablando mucho últimamente, imagino que porque el movimiento minimalista ya está bien anclado en EEUU y aquí, como todo, llega un poco más tarde. Aquí tenéis la ficha de IMdB.

Los Esencialistas hicimos todos los preparativos de rigor para ver el documental como Dios manda (es decir: a las tantas de la noche, cansados después de un día agotador, con la cocina sin recoger, con los niños desordenando el salón, etc). Tengo que decir que es nuestra forma habitual de ver cualquier cosa, así que no creo que influyera en la valoración final que es: psé.

La inflación del estilo de vida

O cuando te paras a mirar hacia atrás y ves que llevas una temporada haciendo el idiota y ni te habías dado cuenta… económicamente hablando. Sí, nos ha pasado.

Uno de los muchos beneficios de mantener un balance anual es que puedes tracear cómo evoluciona tu nivel de ahorro en el tiempo. Así fue como pudimos comprobar que habíamos ahorrado más o menos la misma cantidad durante los últimos 9 años. Qué bien, hemos conseguido mantener un nivel alto de ahorro durante ¡9 años! Un momento… pero la inflación en España está estancada hace tiempo. Y en los últimos años hemos ido aumentando nuestros ingresos (tampoco mucho, para qué nos vamos a engañar, pero debería notarse algo). Si ingresamos más pero ahorramos lo mismo, sin ningún cambio sustancial en nuestra vida… ¡Horror! ¡Hemos sido víctimas de la inflación del estilo de vida!

Ropa sostenible, reciclada, orgánica y ecológica – qué es, qué no es, y dónde la puedes encontrar

Desde hace algunos años estamos viendo aparecer montones de alternativas sostenibles y ecológicas en muchos sectores, y la ropa no es menos. Pero, al igual que en el resto de casos, los conceptos de ecológico, sostenible y saludable no están necesariamente relacionados. Como son conceptos un poco vagos, se prestan bastante a ser utilizados según para dónde sople el viento y a quién le interese. Así que, como siempre, lo más recomendable es entender bien qué tienes entre manos, qué garantías te da, y decidir en consecuencia.

Que hoy hablamos de trapos, vaya.

Objetivo para 2019: gastar menos

En Esencialistas compartimos totalmente el propósito de año nuevo de Dilbert de no tomar decisiones importantes sobre la vida basadas en fechas aleatorias del calendario. Sin embargo, y haciendo una excepción, este año hemos decidido hacer un esfuerzo por reducir el gasto anual.

El motivo es que, al revisar el balance de 2018 (si no llevas un balance de este tipo, sin duda deberías llevarlo – ¡pronto tendremos un post dedicado a este tema!), el gasto se disparó el año pasado y el ahorro se nos vino abajo. En parte debido a cambios sustanciales en nuestra vida (casa nueva, algunos meses de excedencia, muchos pañales que comprar), pero una buena parte viene de gastos relativamente intrascendentes que, sumados, dan lugar a la catástrofe.

Cualquier aspirante a la independencia financiera que se precie sabe que tener el gasto controlado es una parte imprescindible del camino, y no únicamente tener unos ingresos elevados. Pese a lo que piensa la mayoría de la gente, los ingresos son relevantes sólo hasta cierta cantidad (evidentemente, si vives con salario de subsistencia no podrás nunca acumular lo suficiente como para obtener ingresos por rentas, pero ese mínimo es mucho menor de lo que se cree). Tener unos gastos reducidos contribuye en gran medida al ahorro que te lleva a ser financieramente libre (hablaremos más sobre este tema en un futuro cercano).

Y dicho esto, vamos al lío: