Nuestro plan de Independencia Financiera (y porqué nunca decimos cifras)

I feel like I could… like I could… take on the world!

Si lees algún blog americano sobre Independencia Financiera (o FIRE, como se abrevia normalmente en inglés) te habrás fijado en que es muy común que los autores hablen abiertamente sobre la cantidad de dinero que tienen, o lo que en inglés se llama «net worth», que viene a ser la suma de todos los activos que posees – bien sea en cuentas, en productos financieros o en inversiones inmobiliarias. Es frecuente que comenten cómo evoluciona su capital, cuánto y como han gastado cada año, e incluso que hagan actualizaciones periódicas de cuánto ganan o pierden según se mueve la bolsa.

A mí tengo que reconocer que es un tema que me da algo de pudor comentar. Primero porque no me gusta nada el término «net worth», que en español se traduce algo así como «lo que vales» y me suena un poquito a calcular el valor de una persona en función del dinero que tiene, lo cual me da así como un poco de asco. Pero además, creo que lo bueno del concepto de la Independencia Financiera es que es un término totalmente personal y adaptado al plan de vida de cada uno, y absolutamente desvinculado de ninguna cifra en particuar.

Progreso de objetivos Esencialista 2019: Primer trimestre

Como ya os contamos por aquí, a principios de año nos fijamos como objetivo para 2019 reducir el gasto. El año pasado fue complicado y se nos descontroló un poco la cosa, así que decidimos volver a tomar las riendas del ahorro y asegurarnos de que cada paso que damos nos acerca un poco más a nuestro destino final: ¡la independencia financiera! (que traducido ahora mismo viene a ser: ¡devolver toda la pasta que debemos!).

Ya han pasado casi 3 meses (ay, Dios, no me hagáis pensar en lo rápido que pasa el tiempo), y como todos los libros de autoayuda recomiendan, es momento de parar y ver lo que hemos avanzado hasta ahora. Así que vamos allá, a revisar los 4 sub-objetivos que definimos en Enero:

Qué es un balance anual y por qué deberías tener uno

Como comentábamos en un artículo anterior, 2018 fue un año de gastos desbocados. Al comparar el balance anual de ingresos y gastos con el de otros años, y teniendo en cuenta las circunstancias especiales de cada uno (años con gastos en alquiler, años con gastos extraordinarios en viajes, años con gastos de tareas externalizadas…), me sorprendió mucho ver el nivel de gasto que teníamos a lo largo de la última década. Y eso teniendo en cuenta que en principio llevamos una vida de ahorro, minimalismo, sostenibilidad y, en definitiva, de Esencialismo.

Sin entrar a revisar las cuentas al detalle, se me ocurrió hacer una encuesta entre la gente cercana en situaciones parecidas, para comparar cuál es el gasto de una familia con nuestras circunstancias. Y … el resultado no te dejará indiferente.