Minimalism Brand: Así, sí

DISCLAIMER: ¡Tranquilos! Este no es uno de esos blogs que te hacen creer que defienden una idea y luego te cuelan un artículo intentando venderte algo. Esto NO es un artículo patrocinado, ni es un anuncio ni estamos probando artículos de Minimalism. Es un caso de estudio de una empresa que hace (casi) todo bien, y que bien merece una reflexión. No vamos a hablar de ropa ni de slow fashion ni de minimalismo… o sí, de todo eso y más. Sigue leyendo.

Ya sabéis que por aquí hablamos de minimalismo, de sostenibilidad, de ahorro, y a veces hasta de Slow Fashion, de ropa orgánica y en general de productos responsables. Pero nos cuesta mucho encontrar medios o empresas que intenten incorporar todos estos conceptos a la vez. Por eso nos ha sorprendido muy gratamente conocer esta marca que no es nueva pero está en plena evolución hacia un ejemplo de cómo sí hay que hacer las cosas: Minimalism.

Hemos conocido a Minimalism a través de esta interesante entrevista que les hicieron en el podcast de En Digital, y que os recomendamos escuchar. Realmente no es un podcast donde normalmente se traten los temas que nos gustan aquí, y que más bien se centran en temas de marketing digital, emprendimiento y e-commerce. Pero sin ser el objetivo principal del podcast, en la entrevista hacen un buen repaso al origen y evolución de la marca, los valores detrás del negocio, los problemas y las fortalezas que han ido desarrollando con el tiempo.

¿Qué es Minimalism?

Se podría decir que es una empresa que vende productos minimalistas, pero no lo es. Más bien es una empresa que vende productos básicos basados en un estilo de vida minimalista y sostenible (que no es lo mismo que hacer productos minimalistas). Sobretodo, es una empresa fundada por dos personas (Víctor Rodado y Pepe Martín) con una filosofía de vida común basada en el minimalismo y la sostenibilidad, y que trasladan a todo lo que hace su marca, Minimalism.

Minimalism vende carteras, mochilas, camisetas y sudaderas (de momento) producidas de manera responsable, con materiales orgánicos y con el mínimo impacto posible. Defienden el consumo responsable y el lema de “si no lo necesitas, no lo compres”. Y aún así la gente les compra, que por algo será.

Los creadores de Minimalism entienden el minimalismo no como carencia o reducción de objetos materiales, sino como utilidad, lo que encaja totalmente con nuestra idea de Esencialismo: no se trata de que sea simple o soso, sino de que tenga exactamente lo que necesitas y te aporta valor. Ni más ni menos.

Empresa transparente

La venta de productos básicos es uno de los pilares de Minimalism, pero otro yo diría que es ser productores de contenido. Son una empresa totalmente transparente, y publican la mayoría de los datos que muchas otras empresas no publicarían jamás: producción, facturación, gasto en publicidad y captación… creen firmemente en que ése es el futuro de todas las empresas (yo añado: ojalá…), y para ello cuentan con un blog y un podcast (Open startups) donde animan a otras empresas a sumarse a esta idea.

Bueno, bonito, responsable y… asequible

La idea detrás de los productos de Minimalism no es hacer productos perfectos con un precio muy elevado, ni vender mucho y barato aunque sean productos básicos. Intentan crear productos de calidad, duraderos y asequibles. Esto implica, en su caso, fabricar en países como Bangladesh, a la vez que garantizan que las condiciones de fabricación son justas. Cuentan con certificados que avalan tanto la calidad y sostenibilidad de los materiales como la responsabilidad de las condiciones de fabricación – de hecho, en el podcast hay una reflexión interesante sobre la sostenibilidad de fabricar en empresas en Occidente cuando la materia prima se produce en Asia, y merece la pena escucharlo, porque son problemas bastante complejos y que no tienen soluciones obvias.

No todo es fácil

Uno de los retos a los que se enfrenta Minimalism es conseguir que los clientes valoren sus productos y lo que suponen. Es un problema habitual que seguramente habréis experimentado tanto si alguna vez habéis producido algún producto con estos valores de sostenibilidad detrás, como si sois consumidores habituales de este tipo de productos. De hecho, es un problema clave a resolver, y que requiere de unas habilidades importantes de comunicación, a los que se dedica gente como Alba Sueiro Román. No es sencillo hacer que todo el mundo entienda que una prenda puede ser más cara que otra, pero que ese coste incluye muchas más cosas además del producto en sí: el impacto en el medio, las condiciones en las que se ha fabricado, e incluso los valores detrás de la propia marca.

Vamos a poner “peros”

Para que esto no sea un artículo de peloteo a Minimalism, por bien que hagan las cosas, un par de “peros”:

  • De momento no hacen productos para mujeres, porque “los hombres necesitan menos cosas”: hamijos, las mujeres no necesitan más cosas… es la sociedad de consumo la que se empeña en hacernos creer que sí, porque necesita consumidores. De hecho, cada vez se intenta hacer creer a los hombres que necesitan tanto como las mujeres. El minimalismo es para todos. De verdad.
  • Fabrican productos con plásticos reciclados: como ya os contamos en nuestro artículo sobre ropa sostenible y reciclada, no es lo mismo orgánico que reciclado que sostenible, y reciclar tóxicos… produce tóxicos reciclados. Así que a nosotros no nos convencen las prendas de plástico (como el cortavientos), por sostenibles y recicladas que sean.

Extendiendo el mensaje

Una de las claves que se comentan en la entrevista (y a la que por cierto, no sé si se le da toda la relevancia que tiene) es el enorme impacto que tiene en las fábricas que empresas como Minimalism decidan fabricar allí con estas exigencias en cuanto a materiales, proceso y condiciones de fabricación.

Que una empresa imponga estas condiciones supone lo siguiente:

  • Que la fabricación justa y sostenible sea una realidad (y esto abre la puerta a que los trabajadores busquen empleos en fábricas de este tipo, y no de las otras)
  • Que proliferen fábricas que cumplan con estos criterios, al haber una demanda
  • Que otras muchas empresas puedan fabricar en estas condiciones, al sumarse a la producción en fábricas que ya las cumplen
  • Que la producción responsable de ciertas marcas sean garantía y referente para que otras empresas decidan fabricar del mismo modo

 

De hecho, para los fundadores de Minimalism, el futuro es la total transparencia por parte de las marcas y exigencia en cuanto al origen y la producción por parte de los consumidores, lo que nos encantaría que fuera real… aunque posiblemente se quede en una idea minoritaria y para un sector concreto, como pasa a día de hoy. No sé, tal vez haya que ser más idealista… ¿creéis que el futuro será así? Sería bonito 🙂

2 comments
  1. Los precios son poco competitivos. Por poner un ejemplo: En Decathlon las camisetas 100% algodón son más baratas (10 veces más baratas, ojo!). No veo nada que justifique pagar ese dinero.

    1. Hola Gonzalo! Soy Victor Rodado, uno de los fundadores de Minimalism. Sabemos que el precio es la clave del cambio real, si somos capaces de ser competitivos en precio dando un x5 de calidad, con producto orgánico y fabricación sostenible-ética sabemos que tendremos más éxito. Estamos trabajando en ello y verás novedades radicales en los siguientes meses. Sobre tu frase «no veo nada que justifique pagar ese dinero», es importante que sepas que lo que realmente nos mola es que cada uno haga lo que le dé la gana pero que antes reflexione lo que está comprando. Comprar prendas de ropa que valen 2-10 € no es bueno para nadie, para ti y tu futuro tampoco 🙂

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