Minimalismo: rentabilizando lo innecesario con Wallapop

No, este post no está patrocinado. Puedes sustituir «Wallapop» por el medio de compra/venta de segunda mano que más te guste

Lo reconozco, los Esencialistas tenemos un trastero enorme lleno hasta los topes de cosas. Tenemos objetos de todo tipo, desde artículos para bebés, ropa, electrónica y hasta coches. Nuestro trastero es enorme pero no ocupa nada de espacio, y además nos genera un ingreso extra de vez en cuando. Sí, se veía venir: nuestro trastero se llama Wallapop, y es el mejor invento desde que a alguien se le ocurrió ponerle un palo a un trapo e inventó la fregona.

Si has utilizado Wallapop, imagino que ahora mismo estarás blasfemando bajito y recordando todas las veces que te ha hecho perder el tiempo, todos los infraseres con los que has tenido que tratar y lo mal, mal que funciona el chat. Y todo esto es cierto: la app de Wallapop dista mucho de ser perfecta. Sin embargo, al igual que Craigslist en Estados Unidos, y a pesar de no haber inventado nada nuevo (Segundamano llevaba ya años en España cuando llegó), Wallapop ha tenido el acierto de facilitar mucho las transacciones y atraer a una comunidad enorme de usuarios, que es realmente lo que aporta valor en un mercado de segunda mano.