Minimalismo: rentabilizando lo innecesario con Wallapop

No, este post no está patrocinado. Puedes sustituir «Wallapop» por el medio de compra/venta de segunda mano que más te guste

Lo reconozco, los Esencialistas tenemos un trastero enorme lleno hasta los topes de cosas. Tenemos objetos de todo tipo, desde artículos para bebés, ropa, electrónica y hasta coches. Nuestro trastero es enorme pero no ocupa nada de espacio, y además nos genera un ingreso extra de vez en cuando. Sí, se veía venir: nuestro trastero se llama Wallapop, y es el mejor invento desde que a alguien se le ocurrió ponerle un palo a un trapo e inventó la fregona.

Si has utilizado Wallapop, imagino que ahora mismo estarás blasfemando bajito y recordando todas las veces que te ha hecho perder el tiempo, todos los infraseres con los que has tenido que tratar y lo mal, mal que funciona el chat. Y todo esto es cierto: la app de Wallapop dista mucho de ser perfecta. Sin embargo, al igual que Craigslist en Estados Unidos, y a pesar de no haber inventado nada nuevo (Segundamano llevaba ya años en España cuando llegó), Wallapop ha tenido el acierto de facilitar mucho las transacciones y atraer a una comunidad enorme de usuarios, que es realmente lo que aporta valor en un mercado de segunda mano.

Dar el salto al minimalismo. Segunda parte: el proceso

De los creadores de «Primera parte: el motivo», ahora llega la segunda parte: «¿cómo coj**** lo hago?»

Si leíste nuestro primer artículo sobre la decisión inicial de pasarte al minimalismo, es posible que ahora te estés planteando cómo dar ese salto. A fin de cuentas, no es fácil: tras una vida entera acumulando cosas, no es sencillo cambiar por completo de hábitos. O tal vez ya lo has hecho, y en ese caso probablemente te reconocerás en estas líneas.

A grandes rasgos, para adoptar un estilo de vida minimalista hay que atacar en dos frentes:

  • Eliminar todo el exceso acumulado para quedarte sólo con lo esencial
  • Dejar de comprar y acumular nuevas cosas

Ambos requieren un esfuerzo importante, pero tienen enfoques muy diferentes: mientras que eliminar requiere un esfuerzo mental y es un trabajo que hay que ejecutar una sola vez, dejar de comprar supone un cambio de actitud que afecta a tu vida tal y como la has estado viviendo hasta ahora. Lo bueno es que una vez eliminado todo lo superfluo, la sensación de paz que conlleva te quita bastante las ganas de acumular de nuevo. Así que nosotros recomendamos abordar primero la fase de eliminar, y una vez completado incorporar el cambio que supone dejar de comprar.

Neuromarketing (o cómo usan tu cerebro en tu contra)

Si estás leyendo esto, seguramente hace ya tiempo que decidiste que el consumismo no es tu camino, y al contrario que la gran mayoria de la gente, tienes claro que no necesitas comprar más y más. Como buen Esencialista, detectas con facilidad los reclamos más básicos del marketing, y crees que eres inmune a todos los trucos que despliega la industria para hacerte caer de nuevo en las garras del consumo… ¿Seguro? Pues no bajes la guardia, porque por muy claro que lo tengas, hay en el mundo una ingente cantidad de recursos y de mentes brillantes dedicadas en exclusiva a la tarea de sacarte la pasta. Desde hace ya bastantes años, hay una rama completa de la psicología que estudia el comportamiento humano, con el único objetivo de venderte cosas aunque no las quieras. Hablamos del neuromarketing.

La buena noticia es que puedes prepararte para la defensa: al igual que ocurre cuando le ves el truco a un mago, -de repente la ilusión se desvanece y ya no ves magia, sino a un profesional con un arsenal de trucos- conociendo las técnicas del enemigo puedes evitar caer en el hechizo. Vamos allá.

Progreso de objetivos Esencialista 2019: Primer trimestre

Como ya os contamos por aquí, a principios de año nos fijamos como objetivo para 2019 reducir el gasto. El año pasado fue complicado y se nos descontroló un poco la cosa, así que decidimos volver a tomar las riendas del ahorro y asegurarnos de que cada paso que damos nos acerca un poco más a nuestro destino final: ¡la independencia financiera! (que traducido ahora mismo viene a ser: ¡devolver toda la pasta que debemos!).

Ya han pasado casi 3 meses (ay, Dios, no me hagáis pensar en lo rápido que pasa el tiempo), y como todos los libros de autoayuda recomiendan, es momento de parar y ver lo que hemos avanzado hasta ahora. Así que vamos allá, a revisar los 4 sub-objetivos que definimos en Enero:

Minimalismo: un documental sobre las cosas importantes

Como veis, a tope con los estrenos de la semana. Vamos a pasar por alto el hecho de que este documental se estrenó en 2015, hace ya casi 4 años. Que ser minimalista en vida pero maximalista en número de hijos (sólo 3, tampoco os vayáis a asustar) hace poco por la capacidad de ir al cine de vez en cuando.

Hace tiempo que tenía ganas de ver este documental, del que se está hablando mucho últimamente, imagino que porque el movimiento minimalista ya está bien anclado en EEUU y aquí, como todo, llega un poco más tarde. Aquí tenéis la ficha de IMdB.

Los Esencialistas hicimos todos los preparativos de rigor para ver el documental como Dios manda (es decir: a las tantas de la noche, cansados después de un día agotador, con la cocina sin recoger, con los niños desordenando el salón, etc). Tengo que decir que es nuestra forma habitual de ver cualquier cosa, así que no creo que influyera en la valoración final que es: psé.

La inflación del estilo de vida

O cuando te paras a mirar hacia atrás y ves que llevas una temporada haciendo el idiota y ni te habías dado cuenta… económicamente hablando. Sí, nos ha pasado.

Uno de los muchos beneficios de mantener un balance anual es que puedes tracear cómo evoluciona tu nivel de ahorro en el tiempo. Así fue como pudimos comprobar que habíamos ahorrado más o menos la misma cantidad durante los últimos 9 años. Qué bien, hemos conseguido mantener un nivel alto de ahorro durante ¡9 años! Un momento… pero la inflación en España está estancada hace tiempo. Y en los últimos años hemos ido aumentando nuestros ingresos (tampoco mucho, para qué nos vamos a engañar, pero debería notarse algo). Si ingresamos más pero ahorramos lo mismo, sin ningún cambio sustancial en nuestra vida… ¡Horror! ¡Hemos sido víctimas de la inflación del estilo de vida!

Ropa sostenible, reciclada, orgánica y ecológica – qué es, qué no es, y dónde la puedes encontrar

Desde hace algunos años estamos viendo aparecer montones de alternativas sostenibles y ecológicas en muchos sectores, y la ropa no es menos. Pero, al igual que en el resto de casos, los conceptos de ecológico, sostenible y saludable no están necesariamente relacionados. Como son conceptos un poco vagos, se prestan bastante a ser utilizados según para dónde sople el viento y a quién le interese. Así que, como siempre, lo más recomendable es entender bien qué tienes entre manos, qué garantías te da, y decidir en consecuencia.

Que hoy hablamos de trapos, vaya.

Objetivo para 2019: gastar menos

En Esencialistas compartimos totalmente el propósito de año nuevo de Dilbert de no tomar decisiones importantes sobre la vida basadas en fechas aleatorias del calendario. Sin embargo, y haciendo una excepción, este año hemos decidido hacer un esfuerzo por reducir el gasto anual.

El motivo es que, al revisar el balance de 2018 (si no llevas un balance de este tipo, sin duda deberías llevarlo – ¡pronto tendremos un post dedicado a este tema!), el gasto se disparó el año pasado y el ahorro se nos vino abajo. En parte debido a cambios sustanciales en nuestra vida (casa nueva, algunos meses de excedencia, muchos pañales que comprar), pero una buena parte viene de gastos relativamente intrascendentes que, sumados, dan lugar a la catástrofe.

Cualquier aspirante a la independencia financiera que se precie sabe que tener el gasto controlado es una parte imprescindible del camino, y no únicamente tener unos ingresos elevados. Pese a lo que piensa la mayoría de la gente, los ingresos son relevantes sólo hasta cierta cantidad (evidentemente, si vives con salario de subsistencia no podrás nunca acumular lo suficiente como para obtener ingresos por rentas, pero ese mínimo es mucho menor de lo que se cree). Tener unos gastos reducidos contribuye en gran medida al ahorro que te lleva a ser financieramente libre (hablaremos más sobre este tema en un futuro cercano).

Y dicho esto, vamos al lío: