Nuestro plan de Independencia Financiera (y porqué nunca decimos cifras)

I feel like I could… like I could… take on the world!

Si lees algún blog americano sobre Independencia Financiera (o FIRE, como se abrevia normalmente en inglés) te habrás fijado en que es muy común que los autores hablen abiertamente sobre la cantidad de dinero que tienen, o lo que en inglés se llama «net worth», que viene a ser la suma de todos los activos que posees – bien sea en cuentas, en productos financieros o en inversiones inmobiliarias. Es frecuente que comenten cómo evoluciona su capital, cuánto y como han gastado cada año, e incluso que hagan actualizaciones periódicas de cuánto ganan o pierden según se mueve la bolsa.

A mí tengo que reconocer que es un tema que me da algo de pudor comentar. Primero porque no me gusta nada el término «net worth», que en español se traduce algo así como «lo que vales» y me suena un poquito a calcular el valor de una persona en función del dinero que tiene, lo cual me da así como un poco de asco. Pero además, creo que lo bueno del concepto de la Independencia Financiera es que es un término totalmente personal y adaptado al plan de vida de cada uno, y absolutamente desvinculado de ninguna cifra en particuar.

Posts recomendados – Mayo 2019

Otro mes que se pasa, y me parece que vamos a dejar de hacer estos recopilatorios mensuales, porque me estoy deprimiento de ver lo rápido que pasa el tiempo. Pero bueno, mientras me seco las lágrimas con la manga, aquí te dejamos una lista de los artículos que más nos han gustado en Mayo:

Y tú, ¿nos recomiendas algún artículo este mes? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!

Minimalismo: qué es, qué no es, y cómo adaptarlo a tu vida

¡Nadie dijo que fuera a ser sencillo!

Con esto de ser Esencialista y tal, últimamente leemos mucho sobre minimalismo. Artículos en blogs, cuentas de Instagram, libros, documentales… parece que todo el mundo tiene algo que opinar sobre el tema. Como es natural, nuestra intención era la de encajar nuestro estilo de vida en los cuatro conceptos clave que nos definen: Minimalismo, Libertad Financiera, Ahorro y Sostenibilidad. Y sin embargo, cuanto más investigábamos sobre esto, más dudas empezaba a tener sobre si realmente eran conceptos intrínsecamente relacionados. ¿Es una vida minimalista necesariamente sostenible? ¿Es el ahorro una consecuencia directa de aplicar el minimalismo a todas tus decisiones? Nos ayuda a avanzar en el camino hacia la Independencia Financiera?

Estaba dándole vueltas a esto cuando me encontré por casualidad con este artículo. En él, los chicos de Vivir sin Plástico se plantean las mismas preguntas: ¿es sostenible tirar cosas que realmente puedes seguir usando? ¿Es minimalista el guardar cosas que puedes reusar a futuro, con el objetivo de evitar compras adicionales? ¿Cómo podemos combinar estos conceptos y ponerlos en práctica en el día a día?

Nuestra estrategia de inversión

Hablar de inversión en España es complicado, porque por algún motivo es un tema un poco tabú. Si comentas que inviertes tu dinero, la gente tiende a asumir inmediatamente que

  • o bien eres un imbécil que está arriesgando sus ahorros a lo loco
  • o bien eres un cerdo capitalista que sólo busca enriquecerse a costa de los demás.

Evidentemente, ninguna de las dos cosas tiene por qué ser cierta (al menos en la inversión no especulativa). De hecho, invertir tus ahorros es casi la única opción razonable para sacarles algo de rendimiento. La estrategia habitual más conservadora en nuestro país, que consiste en dejar el dinero en el banco, en estos tiempos de tipos bajos es similar a guardar agua en un cubo con un agujero. Progresivamente vas perdiendo poder adquisitivo, y con suerte podrás igualar la inflación. La inversión, sea del tipo que sea (inmobiliaria, o en bolsa) es la manera más sencilla de conseguir un ingreso pasivo, y puede marcar la diferencia entre alcanzar la Independencia Financiera o tener que trabajar toda la vida.

Libre a los 50: Entrevista a Miguel Díaz

Un poco de contexto: conocí a Miguel mucho antes de conocer el concepto de Independencia Financiera. Por aquél entonces ni se me había pasado por la cabeza que se pudiera vivir sin tener que trabajar, al menos de forma convencional, salvo que fueras rico. Hoy en día el movimiento FIRE es una realidad, pero Miguel se construyó su propio camino mucho antes de que ese término fuera conocido aquí.

Cuando le preguntan por su estilo de vida, lo tiene claro: «25 años estudiando, 25 años trabajando, y qué menos que 25 años viviendo». Aunque de apariencia normal, Miguel lleva la vida más lujosa que uno se puede imaginar: tiene casi todo el tiempo para hacer lo que le dé la gana (digo «casi» porque me imagino que también tendrá que ir al dentista y esas cosas, como todo el mundo). No tiene que ir a diario a un trabajo que consuma toda su energía, lo que no significa que pierda el tiempo (de hecho, yo creo que conozco a pocas personas tan ocupadas como él).

Dedica su vida a lo que realmente le aporta valor, y tiene las cosas muy claras. Cuando le pregunto acerca de cómo decidió dar el paso definitivo hacia la Independencia Financiera, no lo duda: «Siempre tuve claro que quería dejar de trabajar, quizá porque no me gustaba mi trabajo. Siendo hiperactivo como soy, elegí el peor trabajo que podía haber elegido: todo el día encerrado entre cuatro paredes detrás de un mostrador. No vendí la farmacia mientras mi padre aún vivía, porque lo habría matado de un disgusto». Cuando estuvo claro que su hijo no quería continuar la profesión de su padre, Miguel por fin dio el paso y vendió su farmacia. Era el 1 de Enero de 2001 y tenía 50 años.

Finanzas para niños: ¿paga sí o paga no?

A mí nunca me dieron paga. Pero tranquilos, ¡no llaméis todavía a los Servicios Sociales! Que es una historia con final feliz.

A estas alturas ya es bastante evidente que tener un buen control de la economía personal es una condición necesaria para una vida tranquila y feliz. Por eso, mucha gente se plantea cómo educar a los niños para que de adultos no sean unos lerdos financieros. Con esta idea en mente, la costumbre más común es darles una paga, con la idea de enseñarles a ahorrar y a manejar su propio dinero.

Preparáos, porque vamos con <modo abuelo cebolleta ON>.

Pensando en el ahorro en términos de Interés Compuesto

Una creencia común -y errónea- es que la clave para tener un nivel alto de ahorro es tener un nivel alto de ingresos. Evidentemente, las dos cosas están relacionadas, pero ganar mucho no es condición suficiente para ahorrar mucho. Y de hecho ni siquiera es tan relevante como se suele pensar.

A la hora de la verdad, un factor tanto o más importante que los ingresos son los gastos. Y además, es un factor sobre el que tenemos mucho más control. Incrementar los ingresos siempre será positivo, pero en realidad es más importante saber ahorrar (y, sobretodo, saber sacarle una buena rentabilidad a lo ahorrado).

Dicho de una manera más simple: por mucho dinero que ganes, si lo derrochas en tonterías no llegarás nunca a acumular lo suficiente como para ser financieramente independiente. Sin embargo, unos ingresos relativamente bajos pero bien gestionados pueden dar lugar a unas rentas más que significativas, si sabes cómo hacer que generen el máximo interés posible.