Finanzas para niños: ¿paga sí o paga no?

A mí nunca me dieron paga. Pero tranquilos, ¡no llaméis todavía a los Servicios Sociales! Que es una historia con final feliz.

A estas alturas ya es bastante evidente que tener un buen control de la economía personal es una condición necesaria para una vida tranquila y feliz. Por eso, mucha gente se plantea cómo educar a los niños para que de adultos no sean unos lerdos financieros. Con esta idea en mente, la costumbre más común es darles una paga, con la idea de enseñarles a ahorrar y a manejar su propio dinero.

Preparáos, porque vamos con <modo abuelo cebolleta ON>.

Pensando en el ahorro en términos de Interés Compuesto

Una creencia común -y errónea- es que la clave para tener un nivel alto de ahorro es tener un nivel alto de ingresos. Evidentemente, las dos cosas están relacionadas, pero ganar mucho no es condición suficiente para ahorrar mucho. Y de hecho ni siquiera es tan relevante como se suele pensar.

A la hora de la verdad, un factor tanto o más importante que los ingresos son los gastos. Y además, es un factor sobre el que tenemos mucho más control. Incrementar los ingresos siempre será positivo, pero en realidad es más importante saber ahorrar (y, sobretodo, saber sacarle una buena rentabilidad a lo ahorrado).

Dicho de una manera más simple: por mucho dinero que ganes, si lo derrochas en tonterías no llegarás nunca a acumular lo suficiente como para ser financieramente independiente. Sin embargo, unos ingresos relativamente bajos pero bien gestionados pueden dar lugar a unas rentas más que significativas, si sabes cómo hacer que generen el máximo interés posible.