Nueve excusas para no sumarte al movimiento FIRE (y nueve argumentos para desmontarlas)

El movimiento FIRE del que tanto se está hablando últimamente defiende la importancia de contar con tiempo libre frente al esfuerzo que supone mantenerse en el mercado laboral para pagar un consumo que aporta poco. Uno se imaginaría que la gran mayoría de la gente estaría de acuerdo con una premisa así, y sin embargo, la idea de Independencia Financiera tiene una cantidad enorme de críticos.

Aquí recopilamos las excusas más frecuentes que hemos escuchado para no unirte a nosotros 🙂

No, los FIRE no somos unos pijos (y aquí explicamos porqué)

Últimamente en España se está hablando un poco más sobre el movimiento FIRE (ya sabéis, la búsqueda de la libertad financiera y la jubilación temprana). Y uno de los comentarios que hemos oído repetirse con más frecuencia es que es un movimiento de pijos y niños de papá que lo tienen todo fácil, a lo que quieren sumar el privilegio de no tener que trabajar para vivir.

El concepto de FIRE es tan amplio y flexible que abarca a una cantidad enorme de gente diferente, y por tanto seguro que también incluye a gente así. Sin embargo, ser rico no es condición necesaria para alcanzar la Independencia Financiera (aunque, evidentemente, ayuda. También ayuda que te toque la lotería, ya que nos ponemos).

Progreso de objetivos Esencialista 2019: Tercer trimestre

Ya han pasado tres cuartos del año, y de nuevo llega el momento de repasar cuánto nos hemos acercado o desviado de cumplir los objetivos que nos marcamos a principios de año. Como os hemos comentado en anteriores entregas, nos fijamos un objetivo de ahorro porque por avatares del destino habíamos tenido muchísimos gastos el año pasado, y a la vez tenemos que amortizar una deuda grandota de esas que empiezan por Hi y terminan por Poteca. Amortizar la deuda que tenemos es imprescindible para poder retomar de nuevo el camino de la inversión hacia la Independencia Financiera.

Lo malo es que ya sabéis, las bicicletas son para el verano y el verano es para gastar y gastar. Hace buen tiempo, hace calor, llegan las vacaciones y las ganas de hacer muchas cosas, y hamijos, aunque hay montones de planes de ocio gratuitos o muy baratos (creednos, somos expertos en eso), al final si estás todo el día de juerga acabas palmando pasta sí o sí.

El factor latte

 

Hay una expresión en inglés, small leaks sink great ships, que viene a decir algo así como que pequeñas fugas hunden grandes barcos. Es una de estas frases que tienen múltiples aplicaciones, porque explica un principio básico de la vida, y es que pequeñas acciones repetidas una vez y otra tienen efectos mucho mayores de lo que tendría cada acción individual.

Así a bote pronto se me ocurren decenas de escenarios diferentes en los que esta expresión tiene sentido. Sin embargo, siendo Esencialistas un blog sobre ahorro y libertad financiera, nos interesa especialmente su aplicación a la economía personal. Y de eso hablamos hoy, del impacto que tiene la suma de múltiples pequeñas decisiones económicas en la salud financiera de cada uno.

Cuando el dinero sí da la felicidad

Que el dinero no da la felicidad es una de las frases que más se habrán dicho a lo largo de la historia. Sin embargo, si alguien se lo creyera, no estaríamos todos como estamos haciendo el idiota a lo largo y ancho del mundo con el único objetivo de conseguir más pasta. Pero sólo faltaría que en un blog sobre Minimalismo fuéramos a defender semejante principio, así que permitidme modular un poco la frase: el dinero no da la felicidad… cuando ya tienes suficiente.

La clave está en el concepto de “suficiente”, que varía enormemente de una persona a otra. Como hemos comentado muchas veces por aquí, la independencia financiera se alcanza cuando los ingresos (pasivos) superan a los gastos, o dicho de otro modo, la riqueza de cada uno es la diferencia entre cuánto tiene y cuánto necesita. Por desgracia, la cantidad de ingresos es difícil de manejar, porque depende de montones de factores externos (cuánto te pagan, a qué te dedicas, cuántas horas puedes dedicar a trabajar). Sin embargo, cuánto necesitas para vivir como quieres, es decir, cuánto es “suficiente”, es un concepto que es subjetivo y está en gran medida bajo tu control.

Progreso de objetivos Esencialista 2019: Segundo trimestre

Seguimos avanzando el año, sin perder de vista nuestro objetivo para reducir el gasto en 2019. Por desgracia, hemos tenido algunos gastos extra que no nos han ayudado en nuestra tarea de devolver la ingente cantidad de pasta que debemos (ejem), pero al menos hemos controlado lo que estaba en nuestra mano, que ya es algo.

Ya han pasado 6 meses, y como siempre hacemos al final de cada trimestre, vamo a revisar los 4 sub-objetivos que definimos en Enero:

Independencia Financiera: ¿el presente o el futuro de tus hijos?

Mientras escribía el otro día sobre nuestro plan de Independencia Financiera, me vino a la cabeza una idea a la que ya había dado vueltas muchas veces, aunque nunca me había sentado a pensar sobre ella con calma: ¿cómo afecta la Independencia Financiera a la vida de una familia? ¿Qué impacto tiene que los adultos de una casa dejen de ingresar dinero? ¿Qué obligación o responsabilidad real tenemos los padres de cara al futuro de nuestros hijos?

La Libertad Financiera es siempre un punto de compromiso. En determinado momento hay que decidir que ya se ha alcanzado el nivel de capital necesario, y en ese momento cortar las fuentes externas de ingresos. Decidir en qué punto dar ese corte no es sencillo y tiene muchas implicaciones, ya que determina para siempre tu futuro nivel de vida, tu margen de error y tu capacidad de resistir posibles problemas o altibajos de la economía, y con cuántos ahorros llegarás al final de tu vida. Y, evidentemente, esto tiene también un impacto directo sobre el soporte económico que podrás dar a tus hijos en el futuro, y qué tipo de cosas podrás proporcionarles.

Nuestro plan de Independencia Financiera (y porqué nunca decimos cifras)

I feel like I could… like I could… take on the world!

Si lees algún blog americano sobre Independencia Financiera (o FIRE, como se abrevia normalmente en inglés) te habrás fijado en que es muy común que los autores hablen abiertamente sobre la cantidad de dinero que tienen, o lo que en inglés se llama «net worth», que viene a ser la suma de todos los activos que posees – bien sea en cuentas, en productos financieros o en inversiones inmobiliarias. Es frecuente que comenten cómo evoluciona su capital, cuánto y como han gastado cada año, e incluso que hagan actualizaciones periódicas de cuánto ganan o pierden según se mueve la bolsa.

A mí tengo que reconocer que es un tema que me da algo de pudor comentar. Primero porque no me gusta nada el término «net worth», que en español se traduce algo así como «lo que vales» y me suena un poquito a calcular el valor de una persona en función del dinero que tiene, lo cual me da así como un poco de asco. Pero además, creo que lo bueno del concepto de la Independencia Financiera es que es un término totalmente personal y adaptado al plan de vida de cada uno, y absolutamente desvinculado de ninguna cifra en particuar.

Cuando desplazarse al trabajo no es sostenible

ir al trabajo

A veces no es sostenible, rentable ni razonable, pero no hay otra alternativa

Los seres humanos en general y los españoles en particular nos quejamos mucho del trabajo, pero algo de lo que nos lamentamos poco a pesar del impacto tan negativo que tiene en nuestras vidas es el propio desplazamiento (en inglés tienen una palabra para definir esto: commuting, que significa «desplazarse al trabajo», tal cual). En una ciudad grande, el tiempo medio empleado en llegar al lugar de trabajo es de 50 minutos, lo que significa que hay mucha gente que está aguantando trayectos incluso más largos.

Es curioso que habitualmente no se tenga en cuenta el coste que supone este desplazamiento. Y no es poco, porque es además un coste con varias vertientes: