Cuando el dinero sí da la felicidad

Que el dinero no da la felicidad es una de las frases que más se habrán dicho a lo largo de la historia. Sin embargo, si alguien se lo creyera, no estaríamos todos como estamos haciendo el idiota a lo largo y ancho del mundo con el único objetivo de conseguir más pasta. Pero sólo faltaría que en un blog sobre Minimalismo fuéramos a defender semejante principio, así que permitidme modular un poco la frase: el dinero no da la felicidad… cuando ya tienes suficiente.

La clave está en el concepto de “suficiente”, que varía enormemente de una persona a otra. Como hemos comentado muchas veces por aquí, la independencia financiera se alcanza cuando los ingresos (pasivos) superan a los gastos, o dicho de otro modo, la riqueza de cada uno es la diferencia entre cuánto tiene y cuánto necesita. Por desgracia, la cantidad de ingresos es difícil de manejar, porque depende de montones de factores externos (cuánto te pagan, a qué te dedicas, cuántas horas puedes dedicar a trabajar). Sin embargo, cuánto necesitas para vivir como quieres, es decir, cuánto es “suficiente”, es un concepto que es subjetivo y está en gran medida bajo tu control.

Energía solar en casa (VI): Fotovoltaica en la práctica

¡Ya se acaba el verano! Viene el frío, los dias se acortan y llegan nubes de lluvia, y con todo ello empieza el descenso en la producción solar. Con Septiembre llega también el final de nuestra serie sobre energía solar en casa: hoy os traemos el último artículo, sobre temas prácticos de las instalaciones fotovoltaicas.

Te recordamos aquí todos los artículos anteriores, tanto si no los has leído (ya estás tardando) como si quieres disfrutarlos una vez más:

Posts recomendados – Julio 2019

enlaces interesantes

Parece increíble, pero ya se nos ha pasado medio verano. Ahora con las tardes perezosas es un buen momento para navegar por la Web móvil en mano, y leer con calma montones de cosas interesantes que se van publicando. Así que aquí te dejamos lectura para rato, algunos de los artículos que más nos han gustado en Julio:

Minimalista y sostenible: el Cuartel General Esencialista

minimalista

¡Al descubierto! ¡Sin filtros! ¡Sin Photoshop! ¡Sin sitio para nada porque es muy pequeño!

Cuando elegimos nuestra casa teníamos claro que queríamos un lugar acorde a nuestros principios básicos de Minimalismo, Ahorro y Sostenibilidad. Pero como siempre, la realidad es lo que ocurre mientras tú haces planes, así que acabamos en el lugar donde vivimos hoy, intentando hacer lo que podemos para combinar todos esos factores y simultáneamente sobrevivir en una ciudad grande con tres niños pequeños.

Como siempre estamos dando la tabarra con consejos y explicaciones y demás, hoy queremos enseñaros dónde y cómo vivimos (¡viva el destape!). Veréis que no son las típicas fotos perfectas de cuenta de Instagram, porque la idea es mostrar la realidad (vale, la realidad sin ropa sucia por el medio, eso nos lo tenéis que agradecer). Para que veáis, por un lado, que no somos perfectos ni mucho menos, pero por otro que es posible unir minimalismo y niños, para lo que ayuda mucho tener pocas cosas y mantener los espacios más o menos despejados. Y que incluso nos queda algo de tiempo para nuestras cosas, como el huerto. ¡Allá vamos!

Permiso para ser imperfectos

Hace tiempo leía un blog muy interesante sobre la pedagogía Montessori, Tigriteando. En él, además de un montón de artículos con ideas originales y unas fotos preciosas, Bei tenía una sección llamada “Mamá necesita un café” (hablo en pasado porque hoy en día la autora está volcada en otros proyectos y ya no escribe con frecuencia, pero el blog está ahí lleno de recursos estupendos para los que os interese el tema). En esa sección, Bei aprovechaba para contar todo lo menos bonito de su día a día: que aunque tenía el apoyo de su pareja a veces discutían, que sus hijas se habían peleado o habían montado una bronca impresionante, que aunque tenía un curso genial gratuito (¡gratuito!) había gente que lo criticaba y eso la ponía triste… en fin, que detrás de un blog con una estética cuidada y unas fotos de familia perfectas, había una persona real luchando por hacer las cosas lo mejor posible y sobrevivir al día a día, como todos. Yo creo que la idea de esos posts no era sólo desahogarse, sino también enseñar a sus lectores que equivocarse está bien, que no pasa nada y que a todo el mundo le ocurre, y que la vida no es una cuenta de Instagram llena de momentos perfectos.

Así que aunque no voy a inaugurar una sección así en Esencialistas (aunque tendría material de sobra, creedme), sí os voy a contar que a veces me canso.

Me canso de que intentar vivir sin ultraprocesados y productos industriales sea una tarea imposible, y que tengamos que dedicar horas a leer ingredientes, comprar en tiendas de alimentación natural cosas que deberíamos poder comprar en cualquier sitio. Que alimentarse sano sea más caro y requiera mucho más esfuerzo que comer porquerías, porque los productos ecológicos generalmente no son tan accesibles.

Independencia Financiera: qué habríamos hecho de otra manera (y qué no)

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Si lo hubiera imaginado, habría comprado acciones de Apple

La vida es un largo aprendizaje, y muchas de las cosas que definen nuestra vida las incorporamos hace tiempo (como el yoga), mientras que otras las hemos encontrado hace relativamente poco (como el concepto de Independencia Financiera). Según se recorre el camino todo cambia, empezando por uno mismo, y yo diría que incluso hay cosas que tiene más sentido encontrarlas más adelante, cuando se está preparado para valorarlas adecuadamente.

Aún así, no puedo evitar sentir mucha envidia cuando veo gente más joven que ha tenido la suerte de empezar antes en cualquier cosa que requiere tiempo y madurez, porque imagino lo mucho que habríamos avanzado nosotros si hubieramos podido empezar en el mismo momento.

Progreso de objetivos Esencialista 2019: Segundo trimestre

Seguimos avanzando el año, sin perder de vista nuestro objetivo para reducir el gasto en 2019. Por desgracia, hemos tenido algunos gastos extra que no nos han ayudado en nuestra tarea de devolver la ingente cantidad de pasta que debemos (ejem), pero al menos hemos controlado lo que estaba en nuestra mano, que ya es algo.

Ya han pasado 6 meses, y como siempre hacemos al final de cada trimestre, vamo a revisar los 4 sub-objetivos que definimos en Enero:

Minimalismo en el baño: Todo lo que NO necesitas (y lo que sí)

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Limpiar el baño es siempre un rollo, pero con menos trastos al menos acabas antes

Piensa en tu baño ideal. Piensa en el clásico baño de revista, ese que te gustaría tener en tu casa. Piensa en un lugar donde relajarte mientras te aseas, mientras te arreglas antes de salir a cenar, donde recuperas fuerzas con una ducha calentita después de un día agotador. Ese baño en el que estás pensando… ¿está lleno de trastos? En la repisa de la bañera o de la ducha, ¿hay 17 botes de champú y gel, la mitad de ellos medio vacíos? ¿Hay una estantería llena de botecitos, la mayoría de los cuales ya ni recuerdas para qué eran? En el cajón del mueble ¿hay 6 peines viejos, tres afeitadoras y setecientas muestras de cosméticos recogidos de los hoteles?

¿No?

Independencia Financiera: ¿el presente o el futuro de tus hijos?

Mientras escribía el otro día sobre nuestro plan de Independencia Financiera, me vino a la cabeza una idea a la que ya había dado vueltas muchas veces, aunque nunca me había sentado a pensar sobre ella con calma: ¿cómo afecta la Independencia Financiera a la vida de una familia? ¿Qué impacto tiene que los adultos de una casa dejen de ingresar dinero? ¿Qué obligación o responsabilidad real tenemos los padres de cara al futuro de nuestros hijos?

La Libertad Financiera es siempre un punto de compromiso. En determinado momento hay que decidir que ya se ha alcanzado el nivel de capital necesario, y en ese momento cortar las fuentes externas de ingresos. Decidir en qué punto dar ese corte no es sencillo y tiene muchas implicaciones, ya que determina para siempre tu futuro nivel de vida, tu margen de error y tu capacidad de resistir posibles problemas o altibajos de la economía, y con cuántos ahorros llegarás al final de tu vida. Y, evidentemente, esto tiene también un impacto directo sobre el soporte económico que podrás dar a tus hijos en el futuro, y qué tipo de cosas podrás proporcionarles.