Cuando desplazarse al trabajo no es sostenible

ir al trabajo

A veces no es sostenible, rentable ni razonable, pero no hay otra alternativa

Los seres humanos en general y los españoles en particular nos quejamos mucho del trabajo, pero algo de lo que nos lamentamos poco a pesar del impacto tan negativo que tiene en nuestras vidas es el propio desplazamiento (en inglés tienen una palabra para definir esto: commuting, que significa «desplazarse al trabajo», tal cual). En una ciudad grande, el tiempo medio empleado en llegar al lugar de trabajo es de 50 minutos, lo que significa que hay mucha gente que está aguantando trayectos incluso más largos.

Es curioso que habitualmente no se tenga en cuenta el coste que supone este desplazamiento. Y no es poco, porque es además un coste con varias vertientes:

Minimalismo: qué es, qué no es, y cómo adaptarlo a tu vida

¡Nadie dijo que fuera a ser sencillo!

Con esto de ser Esencialista y tal, últimamente leemos mucho sobre minimalismo. Artículos en blogs, cuentas de Instagram, libros, documentales… parece que todo el mundo tiene algo que opinar sobre el tema. Como es natural, nuestra intención era la de encajar nuestro estilo de vida en los cuatro conceptos clave que nos definen: Minimalismo, Libertad Financiera, Ahorro y Sostenibilidad. Y sin embargo, cuanto más investigábamos sobre esto, más dudas empezaba a tener sobre si realmente eran conceptos intrínsecamente relacionados. ¿Es una vida minimalista necesariamente sostenible? ¿Es el ahorro una consecuencia directa de aplicar el minimalismo a todas tus decisiones? Nos ayuda a avanzar en el camino hacia la Independencia Financiera?

Estaba dándole vueltas a esto cuando me encontré por casualidad con este artículo. En él, los chicos de Vivir sin Plástico se plantean las mismas preguntas: ¿es sostenible tirar cosas que realmente puedes seguir usando? ¿Es minimalista el guardar cosas que puedes reusar a futuro, con el objetivo de evitar compras adicionales? ¿Cómo podemos combinar estos conceptos y ponerlos en práctica en el día a día?

Minimalismo: rentabilizando lo innecesario con Wallapop

No, este post no está patrocinado. Puedes sustituir «Wallapop» por el medio de compra/venta de segunda mano que más te guste

Lo reconozco, los Esencialistas tenemos un trastero enorme lleno hasta los topes de cosas. Tenemos objetos de todo tipo, desde artículos para bebés, ropa, electrónica y hasta coches. Nuestro trastero es enorme pero no ocupa nada de espacio, y además nos genera un ingreso extra de vez en cuando. Sí, se veía venir: nuestro trastero se llama Wallapop, y es el mejor invento desde que a alguien se le ocurrió ponerle un palo a un trapo e inventó la fregona.

Si has utilizado Wallapop, imagino que ahora mismo estarás blasfemando bajito y recordando todas las veces que te ha hecho perder el tiempo, todos los infraseres con los que has tenido que tratar y lo mal, mal que funciona el chat. Y todo esto es cierto: la app de Wallapop dista mucho de ser perfecta. Sin embargo, al igual que Craigslist en Estados Unidos, y a pesar de no haber inventado nada nuevo (Segundamano llevaba ya años en España cuando llegó), Wallapop ha tenido el acierto de facilitar mucho las transacciones y atraer a una comunidad enorme de usuarios, que es realmente lo que aporta valor en un mercado de segunda mano.

Dar el salto al minimalismo. Primera parte: el motivo

Cuando pienso en todos los cambios que hemos hecho en nuestro estilo de vida, hacernos minimalistas es sin duda uno de los más importantes (tener tres hijos es otro, pero eso da para otro blog entero). El minimalismo nos ha traído muchas ventajas, pero la principal es la cantidad de tiempo y energía que nos permite liberar y usar en cosas mucho más productivas.

A día de hoy me cuesta imaginarme viviendo de otra manera, y sin embargo, el cambio no fue gradual. Cuando me fijo en otras personas que han abrazado el minimalismo, veo una situación parecida a la nuestra: aunque todos los caminos son posibles, normalmente hay alguna circunstancia que dispara el cambio. Y del mismo modo, cuando veo gente que aún no ha conseguido dar el paso, veo los mismos patrones y actitudes que hacen casi imposible salir de la espiral de acumular y mantener cosas, y el esfuerzo (en tiempo, dinero y energía que supone). ¿Te sientes identificado en alguno de estos dos escenarios?

Comprando a granel: Pepita y Grano

Cualquier excusa es buena para salir a gastar, con eso de que somos minimalistas, sostenibles, frugales y tal

Hace tiempo que seguimos la pista a cuentas como Colectivo Zero Waste, Desnuda La Fruta, Vivir Sin Plástico y otras parecidas, que tienen en común un rechazo total a la cantidad de envases y plásticos que usamos y tiramos en el día a día. Así que teníamos muchas ganas de probar a comprar en una de las tiendas a granel que han ido abriendo últimamente (nostros conocemos algunas en Madrid y Barcelona, pero seguro que vosotros conocéis muchas en otras ciudades).

Bien pensado, lo que parece una novedad de estos tiempos modernos no es más que la forma en la que se había hecho la compra toda la vida: recuerdo desde siempre los sacos de legumbres en los mercados y en las tiendas de ultramarinos de barrio. En una tienda de Chamberí comprábamos hace muchos años así incluso la pasta. Pero con las prisas del día a día, hacía mucho tiempo que ya no veía este tipo de tiendas (por muy Esencialistas que seamos, al final si tenemos una hora para hacer la compra corremos al supermercado y listo: la supervivencia es lo importante).

Ahorrar en suministros

Una vez conocí a un tío que no tenía agua corriente en casa y se la llevaba del trabajo en garrafas. Aquí te damos algunos consejos menos cutres para ahorrar en suministros

Los suministros (electricidad, agua, gas) son los típicos gastos que erosionan el ahorro mes a mes. Y por tanto intentar que sean lo más bajos posibles debe ser el objetivo de cualquier Esencialista.

Y es que, como ya comentamos en el post de Pensando en Interés Compuesto, un ahorro recurrente puede convertirse en el futuro en una cifra muy importante. 10 euros al mes pueden parecer muy poco, pero bien invertidos pueden ser más de 8.000 euros dentro de 20 años.

Ahorrar agua y energía es posible (con el grifo adecuado)

Pista: no, el de la foto no es el adecuado

Jamás me había planteado que un grifo fuera algo a lo que dedicar más de un minuto de reflexión, hasta que hicimos la reforma de nuestra casa. Para mí, un grifo era un objeto que accionando un mecanismo producía agua, punto (bueno, para ser justos, sí veía una diferencia sustancial entre uno monomando y uno antiguo con dos manetas separadas para agua fría y caliente, pero poco más).

Así que cuando llegó la hora de elegir qué grifos poner, la conversación fue más o menos así:

Ropa sostenible, reciclada, orgánica y ecológica – qué es, qué no es, y dónde la puedes encontrar

Desde hace algunos años estamos viendo aparecer montones de alternativas sostenibles y ecológicas en muchos sectores, y la ropa no es menos. Pero, al igual que en el resto de casos, los conceptos de ecológico, sostenible y saludable no están necesariamente relacionados. Como son conceptos un poco vagos, se prestan bastante a ser utilizados según para dónde sople el viento y a quién le interese. Así que, como siempre, lo más recomendable es entender bien qué tienes entre manos, qué garantías te da, y decidir en consecuencia.

Que hoy hablamos de trapos, vaya.