Ropa sostenible, reciclada, orgánica y ecológica – qué es, qué no es, y dónde la puedes encontrar

Desde hace algunos años estamos viendo aparecer montones de alternativas sostenibles y ecológicas en muchos sectores, y la ropa no es menos. Pero, al igual que en el resto de casos, los conceptos de ecológico, sostenible y saludable no están necesariamente relacionados. Como son conceptos un poco vagos, se prestan bastante a ser utilizados según para dónde sople el viento y a quién le interese. Así que, como siempre, lo más recomendable es entender bien qué tienes entre manos, qué garantías te da, y decidir en consecuencia.

Que hoy hablamos de trapos, vaya.

Ensalada de conceptos: sostenible, reciclado, ecológico, saludable

Lo más importante para elegir una prenda de este tipo es entender primero los conceptos de sostenible, reciclado, ecológico y saludable,y qué significa aplicado a este caso.

La moda sostenible es un concepto amplio que tiene en cuenta muchos aspectos de la fabricación de una prenda, incluyendo no sólo la materia prima, sino también el tratamiento del tejido, la huella de carbono que deja e incluso aspectos éticos relacionados con las personas que lo fabrican. Es un concepto muy ambicioso que por desgracia no da unas directrices claras, lo que se presta a su uso y abuso por cualquiera que quiera sacar un beneficio del término (y aquí es donde entran las certificadoras, como veremos más adelante). Gracias a esta falta de concreción, muchas marcas de ropa se han sumado al carro de la sostenibilidad, a menudo con la idea de lavar su imagen sin estar realmente comprometidas con la sostenibilidad (lo que habitualmente se conoce como Green Washing).

Una prenda reciclada es aquélla que incorpora materiales reutilizados dentro de su composición. La cantidad de material reciclado que contenga puede ser variable, desde una cantidad mínima para poder ponerse la etiqueta de «reciclado», hasta una cantidad considerable. La ropa confeccionada con materiales reciclados en principio reduce el impacto ambiental de producirla (digo en principio, porque algunos procesos de reciclado pueden ser contaminantes), pero no dice nada sobre la cantidad de tóxicos que se hayan empleado en su fabricación. Como bien explica este artículo de Organics Magazine, «si reciclas tóxicos, obtienes tóxicos reciclados».

Por si esto fuera poco, la etiqueta de ecológico y orgánico es todavía más confusa. Este término se puede referir al origen de la materia prima con la que se ha confeccionado una prenda (por ejemplo, al cultivo del algodón utilizado para fabricar una camiseta), pero en el proceso de fabricación también hay que tener en cuenta el tratamiento (hilado, tintado, acabado…) que se le da al tejido, por lo que es importante entender qué parte del proceso cubre la etiqueta de «ecológico». Por ejemplo, que el algodón sea ecológico dice mucho del impacto en el terreno de ese cultivo, pero no dice nada del impacto de la industria de procesado posterior en el medio ambiente ni de la inocuidad de la prenda para la piel. Que no significa que no valga para nada que el cultivo del algodón sea ecológico, pero es importante entender qué tenemos entre manos. Aquí, de nuevo… entran las entidades certificadoras.

Y por último, hablamos de qué es o no es saludable. Como hemos dejado entrever arriba, el proceso de fabricación de una prenda tiene muchos pasos, y cada uno tiene su propia huella en el resultado final. Así que en este caso depende mucho del tipo de productos utilizados (pesticidas, tintes y otros aditivos que mejoran el aspecto y durabilidad de la prenda) y el que lleguen o no al producto que recibe el consumidor. Y además, que se limiten a permanecer en la tela o se transmitan a quien la utiliza. Casi nada. De nuevo, te recomendamos este artículo de Organics Magazine si quieres leer más sobre el impacto en la salud del proceso de fabricación de la ropa que llevas.

¿Y de quién me puedo fiar?

Para un usuario medio, es complicadísimo moverse por la jungla de terminología y normativa que regula todo esto. Para facilitar esta tarea están las entidades certificadoras, que definen una serie de requerimientos que los fabricantes tienen que cumplir para poder certificar sus productos, previo pago, claro está. Este punto es importante, porque ocurre en todos los ámbitos y no sólo en el de la fabricación de tejidos: hay fabricantes que no pueden permitirse el coste de la certificación, por lo que es posible encontrar productos de calidad no certificados.

Dicho esto, hay muchas entidades certificadoras, y algunas de ellas además definen varias certificaciones diferentes (por ejemplo, unas enfocadas al cultivo de las fibras textiles, otras al porcentaje de material reciclado, otras incluyen el proceso de tratamiento completo, etc). Cada certificadora publica los requerimientos que tiene que cumplir un producto certificado según sus estándares, así que accediendo a sus publicaciones es posible entender qué garantiza su sello aplicado a una prenda.

Las más conocidas son las siguientes:

  • GOTS (Global Organic Textile Standard) es un estándar privado que cubre tanto el origen de las fibras textiles como todo el procesado posterior.
  • OCS (Organic Content Standard) revisa y tracea únicamente el origen de la materia prima, pero no tiene en cuenta el tratamiento y procesado posterior en la cadena de fabricación
  • Oeko-Tex es una certificadora con diferentes niveles de certificación según los requerimientos que se cumplan. Su estándar 100 cubre tanto el origen de las fibras como el tratamiento posterior y fabricación, pero se centra especialmente en el riesgo para la salud del resultado final. Es es estándar utilizado en muchos productos textiles alemanes, como los de Aldi y Lidl.
  • Textile Exhange es otro estandar, utilizado por muchas de las grandes marcas (C&A, Nike…), en principio menos restrictivo que GOTS o Oeko-Tex, pero es mejor que nada.

    … Y otras muchas más. Si encuentras una prenda con un certificado que no conoces, lo mejor es buscar en Internet qué garantías te ofrece.

Basta ya de rollos ¿Dónde está la información práctica?

A día de hoy muchas de las grandes marcas incluyen en su catálogo prendas orgánicas, aunque generalmente no dan mucha información sobre qué significa esto exactamente. Muchas de ellas se limitan a indicar que están confeccionadas con algodón de cultivo orgánico (lo que es decir muy poco, como hemos visto). Pero también hay otras comprometidas al 100% con la sostenibilidad, que ofrecen productos certificados y de mucha calidad. Vamos a ello:

  • Organic Cotton Colours es una de las más comprometidas. El inconveniente es el precio (bastante elevado) y que ofrecen prendas muy básicas, debido a que son muy estrictos con el tipo de tintes utilizados
  • Tira la Hilacha tiene prendas orgánicas y de comercio justo. Ropa más variada, aunque sólo de mujer y niños.
  • Maripuri Tijeritas comercializa ropa interior orgánica. El inconveniente, de nuevo, es el precio (la calidad se paga)
  • Skunkfunk tiene un enfoque ético en todo su proceso, desde la ropa hasta el empaquetado. No todos sus productos son bio ni naturales, en algunos casos introducen poliéster reciclado. No se me ocurre nada negativo que decir de esta marca que está en mi TOP desde hace años.
  • HM tiene una línea sostenible llamada Conscious, que incluye prendas de todas sus líneas (mujer, hombre, hogar, niños…). Aquí hay que revisar qué significa en cada caso, porque lo mismo incluye algodón de cultivo ecológico que materiales sintéticos reciclados
  • Mango tiene una línea sostenible llamada Take Action con los mismos criterios que en el caso anterior: un concepto muy amplio a revisar en cada caso
  • Zara y Bershka, ambas del grupo Inditex, tienen una línea sotenible llamada Join Life, similar a las anteriores. Parece que Inditex está extendiendo este concepto a todas sus marcas
  • La francesa Vertbaudet tiene también una categoría de ropa orgánica certificada por Oeko-Tex (estándar 100), aunque limitado a ropa de niños y premamá, eso sí.
  • C&A tiene una colección de algodón orgánico, en algunos casos con certificado OCS y en otros con GOTS
  • Benetton incluye en su catálogo prendas de algodón orgánico, aunque la verdad es que no he conseguido ver qué certificación se aplica a estos productos

    Además de las grandes, hay muchas más marcas con menos visibilidad y muchas veces con mejor calidad y compromiso con lo sostenible. Una buena forma de encontrarlas es buscar en la lista de expositores de la feria Biocultura (que requiere certificaciones a todos los productos y expositores). De momento no han publicado la lista de expositores de este año, pero buscando en Google se puede encontrar el listado de años anteriores.

Y para acabar…

Compra lo que quieras, pero compra con cabeza, y a ser posible lo mínimo que necesites. Comprar más no te hará más feliz.

Si quieres profundizar más sobre el tema, el libro de Naomi Klein «No Logo» destapa las prácticas poco éticas de la industria de la Fast Fashion, y aunque algo antiguo, es muy recomendable.

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