Qué es un balance anual y por qué deberías tener uno

Como comentábamos en un artículo anterior, 2018 fue un año de gastos desbocados. Al comparar el balance anual de ingresos y gastos con el de otros años, y teniendo en cuenta las circunstancias especiales de cada uno (años con gastos en alquiler, años con gastos extraordinarios en viajes, años con gastos de tareas externalizadas…), me sorprendió mucho ver el nivel de gasto que teníamos a lo largo de la última década. Y eso teniendo en cuenta que en principio llevamos una vida de ahorro, minimalismo, sostenibilidad y, en definitiva, de Esencialismo.

Sin entrar a revisar las cuentas al detalle, se me ocurrió hacer una encuesta entre la gente cercana en situaciones parecidas, para comparar cuál es el gasto de una familia con nuestras circunstancias. Y <modo clickbait ON>… el resultado no te dejará indiferente.

De toda la gente a la que pregunté, solo un par de personas llevaban una cuenta detallada de sus gastos. La mayoría se limitaban a revisar que los gastos mensuales no superaran a los ingresos. Teniendo en cuenta que todas eran personas responsables, con formación, y además con carreras técnicas (es decir, muy acostumbrados a medir todo en términos numéricos), esto me lleva a deducir que la gran mayoría de la gente NO sabe cuánto ingresa y gasta cada año.

¿Qué es un balance anual?

Aquí tenéis una descripción detallada en términos mercantiles, pero tranquilos, para un individuo o una familia es mucho más sencillo. Un balance es un resumen del total de ingresos y gastos que has tenido en un periodo concreto (en nuestro caso, en un año).

El balance te da información sobre todo lo que has ingresado y gastado. Puedes dividirlo en subcategorías según tus fuentes de ingresos principales y tus líneas de gasto más relevantes. Puedes tenerlo muy detallado, lo cual te permite optimizar en puntos concretos, o puedes tenerlo más resumido si no necesitas tanto nivel de detalle, lo que te ahorrará tiempo en mantenerlo actualizado.

El balance puede ser una aplicación que te recoja todo (esto es importante: tiene que estar TODO), un Excel donde lo apuntes a mano, o incluso una servilleta de papel escrita con boli, siempre que seas ordenado, apuntes todos los ingresos y gastos, y no la pierdas (gran parte del valor del balance es que te proporcione información histórica).

¿Por qué deberías llevar un balance?

Cualquier persona que tenga como objetivo la independencia financiera necesita tener el control total de su ahorro. Y el ahorro no es más que la diferencia entre los ingresos y los gastos. El balance te da información muy valiosa sobre cómo vas progresando en tu camino hacia la libertad, qué fuentes de ingresos te están favoreciendo en tu tarea, y qué te está lastrando.

Dependiendo de cuál sea tu actividad económica, tendrás más o menos control sobre tus ingresos. Si eres un asalariado con nómina fija, probablemente no tengas mucho control más allá de las subidas de sueldo que puedas conseguir, y sabrás con certeza lo que ingresas al año (o, al menos, ¡deberías!). Si trabajas por horas o por obra y servicio, tener claro el progreso de tus ingresos te puede ayudar a ver si necesitas poner más esfuerzo o si tu productividad o nivel de ingresos se está reduciendo.

Sobre lo que todos tenemos el control total es nuestro nivel de gasto. El problema es que, mientras que hay gastos que tenemos más o menos claros porque son evidentes (como pagar el alquiler, o el seguro del coche una vez al año), hay una parte muy importante que pasa desapercibida y puede constituir el agujero por el que se va una gran parte de tu dinero. Aquí es donde entra el balance.

¿Cómo hago un balance?

La respuesta a esta pregunta depende mucho de tus gustos.

Hay aplicaciones como Fintonic que unifican en un único lugar tus transacciones. Los usuarios de esta App y otras similares (como por ejemplo Mint en Estados Unidos) hablan maravillas de ellas, y es verdad que presentan la información de forma muy visual, además de ser capaces de categorizar tus gastos por tipos de manera automática a partir del extracto de tus tarjetas de crédito/débito.

Sin embargo, y aunque no he probado ninguna, yo prefiero llevar las cuentas en un Excel sencillo, que me permite hacer comparaciones rápidas sin mucha complicación. Estas apps, además, no pueden registrar transacciones que no sean electrónicas (por ejemplo, los cheques de comida que te da la empresa, o los diferentes conceptos dentro de la nómina, si es que quieres separarlos por algún motivo, como es mi caso). Si quieres algo más de información, Guillem de La Hormiga Capitalista cuenta en este artículo cómo gestiona su balance de ingresos y gastos.

En cuanto al nivel de detalle, aquí tienes que pensar cuáles son las actividades que realmente puedes gestionar de manera diferenciada. Si ves que llevas un nivel muy elevado de gastos en ocio, te puede interesar separarlo del resto de gastos, para ver la evolución y estrategias de mejora. Si eres de los que no pueden dejar de comprar ropa, o gadgets, un balance con esta línea separada del resto te puede ayudar entender si te estás excediendo, y a ver mejoras evidentes si te pones como objetivo reducir esa partida. Si estás usando demasiado el coche, puedes separar ese concepto para considerar otras opciones de transporte (a veces el coche se convierte de facto en una reducción de sueldo).

Por mi parte, como tenemos ingresos además de la nómina (actividades paralelas y rendimientos financieros – ahora convertidos en un gran agujero de deuda, por desgracia), separamos esos conceptos, que nos permiten ver la relevancia de esos ingresos frente al empleo convencional. En cuanto a los gastos, una parte relevante son recibos, y no separamos entre gastos básicos para vivir y gastos de ocio y compras (aunque, en este punto, la verdad es que estoy lamentando no haberlo hecho, especialmente en épocas de la vida que éramos un poco menos Esencialistas).

Nota importante: es clave que el balance anual registre TODOS tus ingresos y gastos. Cuando digo todos, lo digo en serio. La mente humana es olvidadiza, y tiende a dejar fuera lo que no le interesa. Por no decir que algunos gastos que parecen insignificantes en la práctica no lo son. Así que no dejes escapar nada.

Un ejemplo práctico de balance anual

Aquí tenéis como ejemplo nuestro Excel de balance anual.

Tenemos una pestaña por año, y recogemos los ingresos y gastos (recuerda: todos) de los dos individuos “productivos” (los que partimos la pana en casa, vamos).

Llevamos un bloque de columnas para cada una de las personas incluidas en el balance. Tranquilos, que no es una competición: es que estamos en gananciales. Separamos en bloques de filas los meses, y dentro de cada mes subdividimos los ingresos y los gastos. En cada bloque, además, separamos por los conceptos clave que hemos elegido (en nuestro caso, Recibos, Vivienda y Resto, aunque se podría subdividir mucho más).

Además, tenemos algunas estadísticas que nos ayudan a… hacer balance, precisamente. Para nosotros es útil ver el total de ingresos y gastos por persona y año (el total de ingresos te permite ver, por ejemplo, cómo modificaciones en el IRPF afectan de manera sustancial a los ingresos netos que percibes). Llevamos una cuenta del total ahorrado entre ambos, los que nos motiva a seguir en el camino de la independencia financiera (ahora mismo reducido a pagar la Gran Deuda del Infierno). Y para poder ver el progreso durante el año, una estadística de ingresos y gastos a mitad, en Junio. Como guinda al pastel, tenemos una media de ingresos y gastos al mes. Los valores que salen en ese campo, si no tienes ingresos y gastos idénticos cada mes, son sorprendentes.

Y tú, ¿llevas una cuenta de tus ingresos y gastos? ¿Nos recomiendas alguna otra opción? ¡Comparte tu método en los comentarios!

8 comments
  1. Buenas! muy buen post … yo personalmente uso Money Lover – https://moneylover.me ; es muy barato (sin subscripciones el premium) y muy visual. Lo uso desde hace 2.5 años y va muy bien!

  2. Hola RM!
    Un placer saludarte, nos alegra saber que te ha gustado el artículo 🙂
    No conocemos Moneylover, pero sin duda le echaremos un vistazo! La verdad es que a nosotros no nos cuesta mucho esfuerzo ahorrar, así que nunca hemos probado herramientas de este estilo, pero es verdad que mucha gente comenta que son útiles. A lo mejor un día de estos probamos unas cuantas y hacemos una comparativa o algo así…

    Un saludo y gracias por comentar!

  3. Hola!. A mi también me parece increíble que la gente no lleve un control de sus gastos e ingresos.
    Yo también uso un Excel, que empecé en 2009 (supongo que raíz de la crisis nos dimos cuenta de lo delicada que era nuestra situación económica y decidimos tomar cartas en el asunto. Aquellos años tuvieron un gran impacto en nuestra forma de pensar) y que año a año modifico para que cada vez sea más completo y con todo tipo de cálculos, jejeje, ¡Qué friki!
    Yo voy un poco más allá y antes de empezar el año me hago un presupuesto que intento cumplir y que además me sirve de guía para saber por donde puede andar mi ahorro.

    Un saludo
    PD: comparto vuestra filosofía al 100%. Nosotros también somos una familia en busca de la IF que comenzamos el año pasado. Actualmente digamos que hemos conseguido una IF parcial y podemos pasar todas las vacaciones de verano con nuestros hijos.

    1. Hola Jaba78!
      Nosotros empezamos el Excel exactamente el mismo año que vosotros, porque fue cuando empezamos a compartir gastos.
      La verdad es que le hemos dado algunas vueltas a la idea de usar un presupuesto, pero al final hemos llegado a la conclusión de que tenemos los gastos bastante controlados, y no lo hemos hecho nunca. Sí tenemos unos objetivos de ahorro, que cumplen la misma función más o menos.

      Qué bien que tengáis el camino tan bien avanzado! Nosotros no tenemos el placer de pasar todo el verano con los niños, aunque los dos tenemos una jornada hasta mediodía (a costa de una reducción en el sueldo, claro). Nos retrasa un poco en nuestro objetivo de FI, pero nos hace disfrutar más el camino y perdernos lo mínimo posible de la infancia de nuestros hijos 🙂

      Encantados de saludarte y esperamos verte a menudo por aquí!

      1. ¡Para nada hay que verlo como un retraso del objetivo FI!. De hecho esa reducción de jornada considero que es una forma de FI. Podíais elegir trabajar para ahorrar más dinero para la FI, pero en cambio tenéis la posibilidad de reduciros el horario y pasar tiempo con vuestros hijos y disfrutar de ellos . ¡Imagina que por llegar unos años antes a la IF te pierdes su infancia!. Como decís en algún otro post lo importante no es el dinero y por supuesto hay que disfrutar del camino.

        1. Pues no lo había visto de esa manera! Tienes toda la razón, la reducción de jornada es un poco una FI adelantada! Qué idea tan bonita para empezar la semana, gracias! 🙂

  4. Holas, interesante todo lo q comparte esta comunidad. Tambien realizo estas operacion de registrar todo los gastos. Llevo un cuaderno de ingresos y gastos. Trato de ser lo mas prolijo q puedo y sin querer creo q soy uno mas de ustedes y de este grupo de gente maravillosa. Saludos a todos.

    1. Hola Lionel!
      Qué suerte, porque ser un Esencialista sin haberlo planificado significa que tienes unos principios claros y que te sale de manera natural! Encantados de tenerte entre nosotros, bienvenido 🙂

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