No, los FIRE no somos unos pijos (y aquí explicamos porqué)

Últimamente en España se está hablando un poco más sobre el movimiento FIRE (ya sabéis, la búsqueda de la libertad financiera y la jubilación temprana). Y uno de los comentarios que hemos oído repetirse con más frecuencia es que es un movimiento de pijos y niños de papá que lo tienen todo fácil, a lo que quieren sumar el privilegio de no tener que trabajar para vivir.

El concepto de FIRE es tan amplio y flexible que abarca a una cantidad enorme de gente diferente, y por tanto seguro que también incluye a gente así. Sin embargo, ser rico no es condición necesaria para alcanzar la Independencia Financiera (aunque, evidentemente, ayuda. También ayuda que te toque la lotería, ya que nos ponemos).

Es verdad que la idea de FIRE ha resonado bastante con un sector de la clase media americana hiperconsumista y bien pagada. Son gente con ingresos cercanos o superiores a 100.000 dólares, y que no sólo consiguen pulirse esa cantidad de pasta, sino que encima a menudo están muy endeudados y tienen que cubrir sus gastos adicionales con crédito al consumo (de lo peor). Si estás leyendo esto en otro país que no sea EEUU, probablemente estarás pensando que con semejante sueldo hay que ser muy palurdo para acabar en números rojos, pero lo cierto es que hay mucha gente en esa situación.

Sin embargo, ése es sólo un tipo de aspirante a FIRE. En España, una buena parte somos gente que considera el estilo de vida occidental demasiado materialista y que valoramos más el tiempo libre que el consumo irracional. Con esa idea, tenemos como objetivo evitar los gastos superfluos y que no aportan nada a nuestro nivel de felicidad, y como efecto secundario ahorramos más dinero del que ahorra una persona que siga el camino establecido, y que invariablemente pasa por gastar más dinero.

FIRE no es un tipo de gente ni una herramienta concreta de gestión de finanzas personales. Es una filosofía de vida, o mejor dicho un objetivo al que se puede llegar por muchos caminos. Consiste en ahorrar con la finalidad de conseguir un volumen de ingresos pasivos que te permita desvincularte de un trabajo por necesidad. Cómo conseguir ese volumen de ahorro es algo que el movimiento FIRE no indica. Como el ahorro no es más que la diferencia entre los ingresos y los gastos, hay varias opciones:

  • Maximizar los ingresos (enhorabuena si lo consigues… no es fácil)
  • Minimizar los gastos (que, además, te ayuda a mantener un estilo de vida más sostenible en el tiempo)
  • Hacer las dos cosas (¡llegarás antes al destino!)

 

De hecho, si nos fijamos en algunos de los financiero-independientes más conocidos, encontraremos ejemplos de todos los tipos.

Por ejemplo, Sam Dogen de Financial Samurai es de los que en su día podía llegar a ingresar 500.000 dólares al año (trabajando en finanzas en San Francisco… cómo no), pero considera que gastar menos de 25.000 dólares al mes (¡al mes! ¡AL MES!) es llevar una existencia miserable. Por el contrario, Jacob de Early Retirement Extreme se ponía abrigo dentro de casa para no tener que encender la calefacción y ahorrar un poco más.

Un término medio es Peter Adeney, también llamado Mr. Money Mustache, que intenta llevar una vida cómoda eliminando gastos innecesarios, mientras intenta maximizar los ingresos haciendo trabajos adicionales (es informático de profesión… y carpintero de vocación).

Como decimos, el perfil de aspirante a FIRE es muy variado, pero el más frecuente es el de personas con ingresos moderados que intentan maximizar el ahorro a partir del control de gastos. Por eso, el movimiento FIRE a menudo va de la mano del minimalismo y el estilo de vida frugal, ya que ambas cosas ayudan a reducir el gasto y aumentar el ahorro de manera sostenida en el tiempo.

También es cierto que en España nos encontramos en una situación complicada. Con un nivel de paro todavía muy elevado, y unos precios de la vivienda increíblemente altos en las grandes ciudades (precisamente donde se encuentra la mayoría de los puestos de trabajo), mucha gente no ve posible ahorrar apenas nada. El problema es que los ingresos se pueden aumentar indefinidamente, pero hay un nivel de gasto por debajo del cual no se puede reducir más (hay que comer y vivir bajo techo). Eso está claro y hay que entender que hay un porcentaje de la población muy significativo que vive mes a mes. Si tu preocupación es poder pagar la comida de tus hijos, evidentemente no vas a perder el tiempo pensando si es mejor un fondo de inversión indexado o uno con gestión activa. Siempre ha sido así: el ser humano no desarrolló la Filosofía hasta que no tuvo la barriga llena y tiempo libre para pensar.

Asi que hay que asumirlo: muchos no alcanzaremos nunca la Independencia Financiera. Sin embargo, eso no hace que el ideal de FIRE sea menos útil: si apenas se llega a fin de mes, aprender a disfrutar de la vida con menos gastos superfluos ayudará a llegar más desahogado. Y oye, el día que la situación mejore y se consigan unos ingresos mayores, ya se tendrá bien aprendida la disciplina de ahorro, que parece que no pero requiere de un aprendizaje.

Y tú, ¿en qué perfil de aspirante a FIRE encajas más?

10 comments
  1. Muy realista. Me gusto!!

    1. Muchas gracias, María! Por algún motivo me temía que el primer comentario a este articulo fuera alguien llamándonos pijos XD

      Un saludo y esperamos verte por aquí 🙂

  2. Nunca es tarde para empezar aún con mis 40 años

    1. Claro que no! A ver cuántos años te crees que tenemos nosotros… Por ahí le anda 😉

  3. Aquí otra con 40, que piensa que nunca es tarde , gracias x compartir

    1. Una vez oí que hasta que no estás en el ataúd, no es tarde. Así que vamos a por ello! 🙂

  4. El mayor problema es ponerle nombre a las cosas, ser minimalista, independiente-financiero, fire, por que las personas somos muy radicales.
    Esa radicalidad es la que no frena siempre, la que nos obliga a pensar en todo o nada y ante la duda no cambio.
    Yo hace años comencé a cambiar hábitos de consumo, , empece a leer sobre el tema, lo mas a tomar decisiones sobre lo que realmente es importante, me apoye en el deporte, en el ahorro capitalizando a futuro, no me transforme en un moje tibetano, pero realmente estoy mas tranquilo y sobre todo me saque presión de arriba.
    El mundo nos lleva todo el día a consumir, a tener, a acumular y mucho mas en algunos países como Estados Unidos que basa su estilo de vida en el consumo desmedido, en donde existe el famoso sueño americano, la globalización nos acerco ese estilo de vida, que es sumamente competitivo, exigente y que te tiene enganchado siempre.

    La gran mayoría de las personas no eligen como quieren vivir, lamentablemente es así, el consumismo se encargo de marcar el listón del éxito, de lo que es saludable, de lo que debemos hacer y en que invertir nuestra vida, por suerte hay alternativas.
    saludos

    1. Hola Federico,
      Como siempre, das en el clavo. Las etiquetas marcan a las personas y generan más conflicto que otra cosa. Nosotros, al igual que tú, elegimos un estilo de vida acorde a nuestros principios mucho antes de conocer todos estos términos de minimalismo, independencia financiera y demás.

      Un saludo y esperamos verte por aquí!

  5. Yo tengo 45, ya venía pensando en este estilo de vida en mi país. Ahora en Uruguay no he perdido mi horizonte, sino que continúo con la idea de jubilarme antes de lo legal.
    Aquí me encuentro con un artículo interesante que me lleva al blog y encuentro que no soy «único»

    Gracias por existir

    1. Hola Erwing!
      Gracias a ti también por leer!
      Yo creo que es una idea que tiene mucha gente de manera natural, pero la sociedad ultraconsumista se empeña en reprimir. Poco beneficio se puede obtener sin un rebaño de compradores fieles.
      Un abrazo y encantados de tenerte por aquí!

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