Minimalista y sostenible: el Cuartel General Esencialista

minimalista

¡Al descubierto! ¡Sin filtros! ¡Sin Photoshop! ¡Sin sitio para nada porque es muy pequeño!

Cuando elegimos nuestra casa teníamos claro que queríamos un lugar acorde a nuestros principios básicos de Minimalismo, Ahorro y Sostenibilidad. Pero como siempre, la realidad es lo que ocurre mientras tú haces planes, así que acabamos en el lugar donde vivimos hoy, intentando hacer lo que podemos para combinar todos esos factores y simultáneamente sobrevivir en una ciudad grande con tres niños pequeños.

Como siempre estamos dando la tabarra con consejos y explicaciones y demás, hoy queremos enseñaros dónde y cómo vivimos (¡viva el destape!). Veréis que no son las típicas fotos perfectas de cuenta de Instagram, porque la idea es mostrar la realidad (vale, la realidad sin ropa sucia por el medio, eso nos lo tenéis que agradecer). Para que veáis, por un lado, que no somos perfectos ni mucho menos, pero por otro que es posible unir minimalismo y niños, para lo que ayuda mucho tener pocas cosas y mantener los espacios más o menos despejados. Y que incluso nos queda algo de tiempo para nuestras cosas, como el huerto. ¡Allá vamos!

Instalación de generación solar fotovoltaica

minimalista

Empezando por el tejado, aquí podéis ver nuestra instalación solar. En nuestro especial de verano os estamos contando todo lo que sabemos sobre placas solares, en artículos como éste y éste.

Con esta instalación, que nos costó algo menos de 4.000€, cubrimos nuestro consumo eléctrico en invierno y el aire acondicionado en verano. No tenemos baterías (eran demasiado caras), así que necesitamos adaptar nuestro día a día para que el consumo eléctrico coincida con las horas de generación, y limitarlo cuando no hay sol. El ahorro y la sostenibilidad, al final, siempre requieren un esfuerzo.

Macetohuerto

minimalista

Aquí tenéis una vista de nuestro huerto. Como podéis ver, no da para alimentar a una tribu entera ni mucho menos. Con el calor del verano no está en su mejor momento en cuanto a aspecto, pero es ahora cuando está productivo y recogemos unas cebolletas dulces deliciosas (no muchas… pero ricas).

Es la primera vez que tenemos un huerto en casa, y estamos en fase de aprendizaje, así que seguramente iremos modificando cosas conforme pase el tiempo. Nos da muchas alegrías en forma de tomates y algún disgusto en forma de plagas, pero ¡es parte de la gracia! Nos gusta sobretodo que ayuda a que los niños entiendan que la comida viene de la naturaleza: los pepinos no crecieron metidos en una malla de plástico como se ve en el supermercado.

Dormitorio

minimalista

Aquí dormimos todos ahora mismo. La verdad es que no es así de minimalista a propósito, es que aún no hemos tenido tiempo de poner nada de decoración: el objetivo es que sea funcional y que podamos descansar todos bien. Hasta hace poco ni siquiera teníamos cama… un colchón en el suelo era más que suficiente. Algún día hasta tendremos mesillas de noche 🙂

La ventaja es que no tener muebles ni estanterías a la vista evita que acumulemos trastos, que es lo que suele pasar cuando hay demasiadas opciones de almacenamiento. La clave para el orden no es almacenar mejor, sino almacenar menos. Aquí lo cumplimos al 100%.

Por cierto, que lo que veis en cuanto a armarios es lo que tenemos: medio armario para cada uno, que contiene toda nuestra ropa, incluyendo invierno y verano. Nada de armarios por toda la casa con muchas prendas repartidas por todas partes. Otra de las ventajas de vivir en un sitio pequeño: hay que tener pocas cosas sí o sí.

Salón común

minimalista

El salón es donde pasamos la mayor parte del tiempo. Lo compartimos todos: aquí descansamos, leemos y juegan los niños. No está reservado a los adultos sólo: nos encanta pasar tiempo juntos.

Eso significa, por supuesto, que no puede convertirse en un trastero de juguetes tirados por medio, y a la vez no puede estar lleno de muebles peligrosos o asientos en los que los niños no se pueden sentar. Es un espacio de convivencia, donde cada cual tiene su lugar, e intentamos disfrutarlo todos.

minimalista

Esta estantería no es muy minimalista que se diga, pero los libros es casi lo único en lo que no nos cortamos a la hora de comprar. Aunque la verdad es que cada vez compramos menos, y sólo hemos guardado los que realmente nos gustan. El resto acabaron en el sistema de BookCrossing.

La pantalla es muy grande, pero limitamos mucho el tiempo dedicado a ver vídeos (y absolutamente nada a ver TV). El mueble de debajo está hecho a medida (y a mano) y es una solución maravillosa para mantener ordenados los cables, routers y demás chismes:

minimalista

Zona infantil

minimalista

Aquí guardan los tesoros los cachorros de Esencialista. Creo que vamos a preparar un artículo sobre Minimalismo con niños, así que no nos vamos a enrollar mucho ahora. Pero, como podéis ver, intentamos limitarnos a objetos de colores armónicos o en todos naturales, y preferiblemente de madera o de materiales sostenibles.

Hacemos algunas excepciones, porque realmente hay algunos juguetes estupendos fabricados en plástico o en colores algo más estridentes.

La clave para nosotros, eso sí, es intentar mantener un número reducido de juguetes que realmente les despiertan interés, e ir retirando los que no aportan nada o ya no se usan.

Y, por supuesto, los libros están al alcance de la mano, presentados con la portada al frente para hacerlos más atractivos.

Despensa

minimalista

Vale, al ver esto seguro que ya no pensáis que seamos muy ordenados ni muy minimalistas 🙂

Como os comentábamos en un artículo anterior, a veces los conceptos de Minimalismo, Ahorro y Sostenibilidad no son compatibles. La despensa es uno de los lugares donde no somos capaces de compaginarlos, así que primamos el ahorro y la sostenibilidad.

Esto significa que compramos cosas en tiendas online que nos gustan (lo que requiere comprar cantidad), en ofertas por volumen (lo que requiere también cantidad) o en sitios a los que no podemos ir con frecuencia (lo que requiere… más cantidad). El resultado es que tenemos siempre la despensa hasta los topes, y no muy ordenada.

Si os interesa, algún día haremos un artículo sobre los productos básicos que compramos, y dónde. Algunos son productores pequeños y comprometidos con la producción ecológica y de bajo impacto en el medio ambiente, a los que les vendrá muy bien un poco de apoyo 🙂

¡Y esto es todo! ¿Qué es lo que más te gusta? ¿Qué nos aconsejas modificar? Como siempre, ¡cuéntanoslo en los comentarios!

2 comments
  1. Soy un esencialista definitivamente!! aunque vivo atrapado en una casa con dos cacharristas desordenadas en todo sentido y una posible futura esencialista…estoy en eso, me gusto bastante el articulo!!

    1. Jajaja, qué bien tener otro miembro sumado a la comunidad Esencialista! Bienvenido!

      No te preocupes por los cacharristas: aunque no lo creas, mi otro Esencialista es un Cacharrista Acumulador Caótico, pero con trabajo y paciencia todo se consigue. Con tu ejemplo verán que ser menos cacharrista (me encanta el término) realmente simplifica muchas cosas. Ánimo con tu tarea

      Un abrazo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *