Minimalismo: un documental sobre las cosas importantes

Como veis, a tope con los estrenos de la semana. Vamos a pasar por alto el hecho de que este documental se estrenó en 2015, hace ya casi 4 años. Que ser minimalista en vida pero maximalista en número de hijos (sólo 3, tampoco os vayáis a asustar) hace poco por la capacidad de ir al cine de vez en cuando.

Hace tiempo que tenía ganas de ver este documental, del que se está hablando mucho últimamente, imagino que porque el movimiento minimalista ya está bien anclado en EEUU y aquí, como todo, llega un poco más tarde. Aquí tenéis la ficha de IMdB.

Los Esencialistas hicimos todos los preparativos de rigor para ver el documental como Dios manda (es decir: a las tantas de la noche, cansados después de un día agotador, con la cocina sin recoger, con los niños desordenando el salón, etc). Tengo que decir que es nuestra forma habitual de ver cualquier cosa, así que no creo que influyera en la valoración final que es: psé.

Así en general, diría que no nos gustó mucho. No porque sea un mal documental, ni mucho menos: nos parece un tema muy interesante (obvio, si lees la cabecera del blog), y algo que sorprendentemente no es evidente para la gran mayoría de la gente. Quizá por eso mismo, que no profundiza demasiado en temas que todo buen Esencialista tiene ya muy trillado, sobre los problemas del consumismo, las ventajas de llevar una vida más sencilla, etc. Digamos que nos pareció un poco Introducción al Minimalismo para Consumistas, que está bien para el público en general, pero no aporta mucho si ya estás curtido en este tema.

Sacando punta al documental…

El hilo conductor es el road trip de Joshua Fields Millburn y Ryan Nicodemus, dos minimalistas que se dedican a predicar su estilo de vida por todo Estados Unidos. Así de entrada nos quedamos un poco fríos por la falta de carisma de ambos, a pesar de la cantidad de gente a la que ha llegado su mensaje. Aparecen abrazando a asistentes de evento en evento, a los que normalmente asisten 4 gatos con pinta de no tener mucho mejor que hacer.

Al igual que ocurre si te mueves un poco por la blogsfera minimalista americana, el mensaje está algo enfocado al estilo de vida hiperconsumista que es más frecuente por allí que por estas latitudes, por lo que muchas veces el documental hace revelaciones épicas tipo «me di cuenta de que no es necesario tener 100 jerséys para ser feliz» (no me lo invento, es sacado del guión tal cual). Por ejemplo, en un momento aparecen imágenes de la casa de uno de los dos Minimalistas, y sinceramente… a mí me pareció una casa recogida, pero tampoco es que fuera extremadamente minimalista. Vamos, tenía por completo el Esencialistas Seal of Approval. Quizá sea algo más impactante comparado con esas casas estadounidenses de 500 metros cuadrados, pero para España… era una casa sencilla, sin más.

Nos descubrió, eso sí, el concepto de Tiny Home, un movimiento que pone en valor el vivir en espacios muy reducidos. Esto, de nuevo, debe ser un concepto súper novedoso en USA, y más bien una necesidad dados los precios de la vivienda en España. Sí es interesante la relación entre tener pocas cosas y poder vivir en espacios más pequeños, claro está. Y en cualquier caso, a partir de ahora seguiremos el tag TinyHouse en Instagram, porque desde luego se pueden ver ideas muy buenas que aplicar a espacios pequeños.

En el documental se comentan también algunos conceptos muy interesantes:

  • La proliferación de los espacios de almacenamiento tipo Blue Box, consecuencia de la cantidad ingente de trastos que la gente almacena
  • El impacto ecológico y social de la Fast Fashion, como ya os comentamos por aquí
  • El famoso concepto de la curva ingresos-felicidad hasta los 70.000 dólares (en algún momento haremos un artículo sobre esto, pero resumiendo mucho, viene a decir que los estudios indican que un incremento en los ingresos tiene un impacto en la felicidad de una persona, hasta los 70.000 dólares. Por encima de esa cantidad, más dinero no te hace más feliz)
  • El concepto del minimalismo en el armario, y el famoso proyecto 333, que anima a la gente a utilizar sólo 33 prendas de ropa durante 3 meses. En particular, la idea de que teniendo poca ropa no tienes que pensar qué te apetece ponerte: todas tus prendas son tus favoritas

Y para cerrar…

El documental acaba con un broche de oro: uno de los minimalistas viaja durante meses y meses con una bolsa de viaje, donde lleva todas sus pertenencias. Y nos explica su truco para distinguir los calzoncillos sucios de los limpios: separarlos con unos calzoncillos rojos. No sé, Joshua, ¿qué tal una bolsa de tela?

Si queréis una reseña un poco más seria, aquí tenéis lo que comentaron en Ideas Imprescindibles.

Y si queréis profundizar un poco más, en este post Alba de Una Vida Simple reseña, además de éste, otros cuatro documentales sobre vida minimalista y eco que nos apuntamos para ver ya mismo.

Y tú, ¿nos recomiendas algo para ver la próxima vez que tengamos la casa patas arriba y la cocina sin recoger? 🙂

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