Lleva tu agua Contigo

Vale, igual se me ha ido un poco la mano con el juego de palabras.

El caso es que, en tiempos pre-Esencialistas, nunca se me hubiera ocurrido salir de casa cargando con una botella de agua. En los lugares por los que nos movemos casi siempre existe la posibilidad de comprar una botella en cualquier sitio, o entrar en alguna cafetería y tomar algo. En los casos en los que íbamos al campo, en vez de llevar una cantimplora, comprábamos una botella grande de litro y medio en una gasolinera y listo (y así la llevábamos fresquita).

Sin embargo, cada vez hay más gente llamando la atención sobre el impacto ecológico de las botellas de plástico de un solo uso, y sobre lo caro y poco sostenible que es el agua mineral embotellada (sin aportar gran cosas en cuanto a calidad con relación al algua del grifo, al menos donde vivimos nosotros). Si el agua no es buena donde vives y necesitas comprar agua embotellada, en cualquier caso, por el mismo precio que una botellita de medio litro en la calle puedes comprar una bombona de 5 litros en el supermercado.

Por otro lado, también se pone en duda la seguridad de los plásticos de los envases, incluso los destinados al uso alimentario. ¿Es realmente saludable beber agua embotellada? En principio, los envases de plástico deberían ser seguros, al menos los que no llevan Bisfenol A (BPA), pero incluso las botellas de agua mineral, cumpliendo todas las normativas existentes, tienen componentes tóxicos que hay quien prefiere evitar. En cualquier caso, está desaconsejado usarlas más de una vez.

Si a esto le sumamos que con varios niños necesitamos tener agua junto a la cama por la noche, en el coche, en el campo y casi en cualquier momento del día en que a alguien se le ocurra tener sed, necesitábamos una solución que no implicara estar todo el día comprando agua a precio de pis de unicornio, ni tener vasos y recipientes por todas partes.

Nuestra solución a la necesidad de tener agua a mano

De casualidad, un amigo me recomendó lo que al final se ha convertido en nuestra solución definitiva: las botellas Contigo (en particular, el modelo Swish). Son una especie de híbrido entre cantimplora y botella, de las que se ven tanto en las oficinas últimamente. Son lavables en lavavajillas y pesan poco, cierran muy bien, el agua no se derrama, y se abren apretando un botón sin necesidad de destaparlas, lo que es un plus para beber por la noche, especialmente para niños adormilados con tendencia a tirarse toda encima. Siguen siendo de plástico (polipropileno, para más detalles), pero no llevan BPA. Aguantan bien los golpes (han recibido muchos, y siguen aguantando). Tienen la boca muy ancha, por lo que se rellenan sin ninguna dificultad.

Las nuestras son el modelo Swish (las más grandes), pero las hay también de tamaños más reducidos para niños (modelo Runabout Kids) o para salir a correr o a caminar sin tener que cargar con demasiada cantidad (modelo Trekker).

Otras alternativas

Si te preocupa el material plástico, la solución que elige mucha gente es comprar botellas de vidrio. Son una mejora a la típica botella de agua mineral de cristal que todo el mundo usaba (al menos en mi trabajo), y más cómodas de rellenar. La mayoría llevan una protección de goma o silicona por fuera, para evitar roturas. Por ejemplo, Miu fabrica botellas de borosilicato, con cierre antigoteo.

En general, estas botellas son de lo que se llama «vidrio ecológico», que no contiene metales pesados o sustancias nocivas que puedan liberarse a los alimentos que contienen. El borosilicato es de los más utilizados en cocina, al resistir bien los cambios de temperatura, como nos cuentan en Conasi.

En Amazon puedes encontrar de todos los tamaños y diseños. A mí me encantan, pero con niños pequeños de por medio, de momento no me planteo cambiar al vidrio. Ya las iremos sustituyendo conforme vaya siendo necesario, aunque espero que las que tengo me duren mucho tiempo.

Y, resumiendo…

En general, comprar botellas de agua de este estilo nos ha permitido cumplir varios de los preceptos del Esencialista:

  • Ahorro, porque el agua del grifo es mucho, mucho más barata que comprar agua fuera de casa
  • Sostenibilidad, porque no utilizamos botellas desechables que, incluso si se reciclan, tienen un impacto ecológico enorme
  • Minimalismo, porque con un sólo objeto cubrimos múltiples necesidades

 
Y tú, ¿te has planteado alguna vez llevar tu agua contigo? ¿Nos recomiendas algún producto que te encante? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!

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2 comments
  1. Hola! Hace solo unas pocas semanas que me embarqué, pero hecho! Y muy contenta! Pienso en la cantidad de botellas individuales que hemos gastado desde que tuvimos a la peque (¿cómo es posible?) y me echo las manos a la cabeza…
    Nosotros hemos comprado unas botellas pequeñas que además son termo, por lo que además de que el agua es del grifo y bien barata, cuando vamos a beber está fresca aunque llevemos varias horas en el parque! Y el ahorro en dinero también es una barbaridad sobre todo ahora en verano que aprieta el calor y la sed.
    Me encanta vuestro blog!

    1. Hola Ana!
      Pues lo que comentas del termo es muy buena idea, sobretodo ahora en verano que se nos calienta mucho el agua en el coche y en la mochila… Voy a ver si encuentro alguna botella termo!
      Además lo de no usar botellas es perfecto ahora que ha empezado el Julio Sin Plástico 🙂

      Me alegro mucho de que te guste el blog, y también es guay que estéis enseñando un estilo de vida sostenible a vuestra peque desde tan pronto 🙂

      Un abrazo!

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