Sostenibilidad en acción: Nuestro Eco-Huerto en maceta

huerto urbano

Algún día, hijo mío, todo esto será tuyo

En nuestro último artículo sobre huertos en casa estuvimos filosofando (estuvimos dando la tabarra) sobre los motivos para cultivar en casa tus propios vegetales, y hablamos (os metimos una buena chapa) sobre las ventajas de la agricultura tradicional frente al cultivo industrializado. Como ya os hemos dado bastante la turra con la teoría, y a veces incluso así cuesta un poco saber por dónde empezar, hoy os enseñamos (¡sin filtros! ¡sin censura!) nuestro propio huerto, para que puedas tomar alguna idea y veas que es verdad y que realmente con poco espacio y cuatro macetas puedes tener un huerto productivo.

¡Vamos allá!

Rabanitos

El rabanito es el cultivo más sencillo y rápido, y se trata sin duda el primer vegetal que deberías sembrar si no tienes nada de experiencia. Cabe en cualquier sitio, necesita poco espacio, no es necesario abonarlo, podarlo ni entutorarlo, y crece tan rápido que casi no da tiempo a que lo arrasen plagas ni enfermedades. Por si fuera poco, se puede sembrar en macetas con otros vegetales, como los pepinos, a los que protege de sus propias amenazas. Un montón de ventajas en un pequeño rábano!

rabanitos

Como veis, nosotros los tenemos en jardineras alargadas, las típicas de balcón que encuentras por cualquier lado. Sólo tienes que enterrar muy superficialmente las semillas separadas unos 4 o 5 centímetros en hileras en la jardinera, y en pocos días empezarán a brotar. En 3-4 semanas podrás ver los rabanitos asomando de la tierra, y estarán listos para ser recolectados.

Tomates

El tomate no es un cultivo muy fácil, y requiere bastante espacio, pero sin duda merece la pena porque es la verdura en la que más se nota la diferencia de sabor. Necesita ser podado y entutorado, pero tampoco hace falta ser ingeniero agrónomo para saber hacerlo, y viene muy bien para practicar y aprender estas técnicas.

tomates

La única clave importante es que necesitan al menos 30 litros de tierra para desarrollarse bien, algo que muchas veces pasamos por alto los maceto-hortelanos novatos, con resultados desastrosos. Una vez que pones una tomatera en una gran maceta, sólo queda cuidarla un poquito para tener tomates.

Como veis, nosotros aprovechamos el espacio para rodear la tomatera de cebollas, que conviven bien en la misma maceta (viven, por decirlo de alguna manera, a diferentes profundidades), y además las cebollas ayudan a evitar las plagas típicas del tomate.

Eso sí, hasta que no seas algo más pro (nosotros de momento estamos en nivel rookie), recomendamos comprar un plantel (no es tan caro) en vez de intentar sembrar a partir de semillas.

Pepinos

El pepino es un cultivo curioso que recomendamos para los impacientes, porque aunque no da fruto tan rápido como el rábano, crece a una velocidad increíble. Yo creo que si estás un rato mirando la mata, la ves crecer un poquito. Como contrapartida, también necesitan bastante espacio, aunque algo menos que una tomatera.

pepinos

Tiene la particularidad de tener flores masculinas y femeninas, y en ausencia de insectos polinizadores (lo que suele pasar si estás en una terraza alta), es recomendable polinizar las flores a mano con un pincel (tienes que estar preparado para participar de la vida sexual de los pepinos en maceta).

Como cultivo asociado, les viene bien compartir recipiente con rabanitos, que mantienen a raya a los problemas más comunes del pepino. Unas cuantas semillas de rabanito alrededor del plantel, y a correr.

Cebollas

Tengo la duda de si realmente hay alguna diferencia de sabor entre una cebolla casera y una de supermercado. Seguramente no tenga nada que ver con la diferencia entre un tomate de huerto y un tomate de plástico de esos que venden en las grandes superficies. Pero caben en cualquier sitio, son buenas compañeras de maceta para otros cultivos, y son excelentes para repeler plagas.

Nosotros las tenemos plantadas alrededor de otros cultivos, aprovechando el espacio y a modo de centinela anti-plagas. Aún no las hemos cosechado, pero ya os contaremos qué tal el sabor. Además, tienen la ventaja de que son divertidas de recolectar (a los niños les encanta eso de sacarlas tirando de las hojas).

Zanahorias

No todo van a ser éxitos en este mundo tan de Instagram. Nuestra primera maceta de zanahorias no va por buen camino, porque tuvimos el desacierto de comprar un plantel con un montón de ellas apretujadas. En el vivero nos dijeron que no las separáramos, y no lo hicimos… ¡pero las zanahorias no pueden crecer así!

zanahorias

Como veis, tenemos un claro problema de superpoblación zanahoriera. Las pobres no tienen espacio para desarrollarse, y eso que al final terminamos arrancando algunas. Compramos una variedad redondita, para que no necesitaran mucha profundidad, y al final nos ha sobrado espacio.

Conclusión: si quieres plantar zanahorias, necesitas una maceta profunda (o una variedad corta, pero no sé si realmente merece la pena). Si te animas a sembrar semillas, ponlas bien separadas. Y sino, asegúrate que el plantel permita separarlas con facilidad. No hagas como nosotros, una hora punta de zanahorias apelotonadas en una maceta pequeña.

Brotes de lechuga

Plantar lechugas puede ser más o menos sencillo, pero para tener una jardinera de brotes sólo necesitas tierra, semillas y agua, y tus ensaladas te esperan listas en poco tiempo. Cultivar brotes (también llamados «baby leaf») es super sencillo, tanto que no entiendo cómo no se habla más de ello en las típicas guías de huerto para novatos.

En este vídeo puedes ver de forma sencilla cómo se hace, pero básicamente consiste en esparcir las semillas de forma uniforme por toda la superficie, como si echaras pimienta, y cubrir levemente con tierra. Ya sólo queda regar, y en pocos días podrás ver aparecer los brotes. Una vez hayan alcanzado los 4-5 cm., puedes empezar a recolectarlos, siempre con cuidado de no arrancarlos, ya que las mini plantas que han salido seguirán produciendo brotes durante mucho tiempo. Una vez empiecen a agotarse, puedes retirarlas y empezar de nuevo el proceso.

En una jardinera mediana y no muy profunda como la de la foto puedes tener brotes para unas 8 ensaladas. ¡Hojas frescas recién cogidas de la maceta! Un lujo verde.

¿Qué te ha parecido nuestro mini huerto? ¿Tienes ya uno? Y si no lo tienes, ¿cómo te gustaría que fuera el tuyo? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!

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