Cómo ha cambiado nuestra vida el tener una instalación solar

Energía Solar

 

Montar una instalación de producción fotovoltaica fue una de las primeras decisiones que tomamos al llegar a nuestra nueva casa, donde por fin teníamos un tejado propio donde colocar los paneles solares.

De esta manera, poco a poco fuimos haciendo cambios imperceptibles en nuestras costumbres y nuestro patrón de consumo fue evolucionando de manera natural. Ahora, un año después de tener disponible la instalación, miramos atrás y nos damos cuenta de que hemos modificado muchas cosa casi sin darnos cuenta. ¿Cómo ha cambiado nuestra vida con la energía solar?

Lavadoras, lavadoras, lavadoras

Parece una tontería, pero con tres niños pequeños en casa, tenemos la lavadora puesta prácticamente todos los días, varias veces al día. Menos mal que compramos una de calidad, porque a estas alturas ya se nos habría deshecho de tanto uso.

Sin embargo, nuestra costumbre anterior era ponerla por la noche, o programada de madrugada, para tender por la mañana al levantarnos. Esto supondría tener todo el consumo eléctrico por la noche, fuera del intervalo de producción solar, así que lo modificamos: las lavadoras ahora se ponen durante el día (el sonido del centrifugado es la banda sonora de nuestro hogar…), y normalmente acabamos tendiendo de noche antes de acostarnos.

Dicho así suena regular, pero tengo que decir que tender ropa fresquita recién lavada en las noches de verano es agradable, y por la mañana todo amanece seco. En invierno… bueno, en invierno es una putada, hay que reconocerlo 😀 (la verdad es que estoy exagerando: en invierno, de hecho, no es para tanto porque normalmente tenemos que tender dentro de casa para que la ropa se seque).

Pasamos menos calor

Antes de tener energía gratis durante el día, nos lo pensábamos mucho antes de poner el aire acondicionado. Es uno de los electrodomésticos (si se puede llamar así) que más consume, y no siendo imprescindible (al contrario que, por ejemplo, la nevera), intentábamos aguantar un poco más antes de caer en la comodidad primermundista del aire frío.

La verdad es que el aire acondicionado fue uno de los motivos principales de la instalación fotovoltaica. Y efectivamente, una vez los tuvimos, empezamos a poner el aire con más alegría, así que los veranos son mucho más llevaderos.

De todos modos, incluso ahora intentamos no caer en la comodidad excesiva ni en el absurdo de tener más frio en verano que en invierno, como pasa en muchas oficinas. No tenemos aire en el dormitorio ni el salón, sino que está en una parte de la casa que baja algunos grados la temperatura general. Está demostrado que una temperatura demasiado cómoda durante todo el año no es muy aconsejable, y que el cuerpo necesita algunos estresores para mantener el sistema inmune a punto.

De paso, otro punto extra con el que no contábamos: los paneles en el tejado hacen de toldo y la planta de arriba se calienta menos con el sol del verano. Todo ventajas.

Usamos la cocina de calefacción

Sí, sí, has leído bien: usamos la cocina de calefacción. La calefacción en nuestra casa es de gas natural, así que no podemos aprovechar la energía producida en invierno para calentarnos. Poner radiadores eléctricos o calentadores enchufables no nos parecía una buena solución. Pero cocinar genera mucho calor (¿habéis puesto alguna vez el horno en un día de verano?), así que para calentar la casa con electricidad gratis, nada como… cocinar algo rico. Nuestros favoritos:

  • Hornear granola. Nosotros empezamos con esta receta de Raquel Bernácer, pero admite mil variaciones según gustos
  • Asar manzanas en el horno (manzanas, canela, cardamomo, clavo y al horno. Más fácil imposible) (bueno, sí: el siguiente punto)
  • Hacer compota (manzanas, canela, y a cocer con medio vaso de agua)
  • Si no tienes ganas de hacer nada de comer, simplemente puedes poner a hervir en un cazo un poco de agua con unas cáscaras de naranja y unos clavos de olor. Ambientador natural y barato en un momento.

 

La ventaja de todos los puntos anteriores es que, además de calentar la casa, hacen que huela maravillosamente. Si todavía usas esos ambientadores tóxicos que venden en cualquier lado, ya tienes algunas ideas para sustituirlos por algo inocuo y con un olor delicioso.

Si aún no los has leído, aquí te dejamos una lista de los posts sobre energía solar dentro de nuestra serie veraniega sobre el tema:

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