Posts recomendados – Mayo 2019

Otro mes que se pasa, y me parece que vamos a dejar de hacer estos recopilatorios mensuales, porque me estoy deprimiento de ver lo rápido que pasa el tiempo. Pero bueno, mientras me seco las lágrimas con la manga, aquí te dejamos una lista de los artículos que más nos han gustado en Mayo:

Y tú, ¿nos recomiendas algún artículo este mes? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!

Cuando desplazarse al trabajo no es sostenible

ir al trabajo

A veces no es sostenible, rentable ni razonable, pero no hay otra alternativa

Los seres humanos en general y los españoles en particular nos quejamos mucho del trabajo, pero algo de lo que nos lamentamos poco a pesar del impacto tan negativo que tiene en nuestras vidas es el propio desplazamiento (en inglés tienen una palabra para definir esto: commuting, que significa «desplazarse al trabajo», tal cual). En una ciudad grande, el tiempo medio empleado en llegar al lugar de trabajo es de 50 minutos, lo que significa que hay mucha gente que está aguantando trayectos incluso más largos.

Es curioso que habitualmente no se tenga en cuenta el coste que supone este desplazamiento. Y no es poco, porque es además un coste con varias vertientes:

Minimalismo: qué es, qué no es, y cómo adaptarlo a tu vida

¡Nadie dijo que fuera a ser sencillo!

Con esto de ser Esencialista y tal, últimamente leemos mucho sobre minimalismo. Artículos en blogs, cuentas de Instagram, libros, documentales… parece que todo el mundo tiene algo que opinar sobre el tema. Como es natural, nuestra intención era la de encajar nuestro estilo de vida en los cuatro conceptos clave que nos definen: Minimalismo, Libertad Financiera, Ahorro y Sostenibilidad. Y sin embargo, cuanto más investigábamos sobre esto, más dudas empezaba a tener sobre si realmente eran conceptos intrínsecamente relacionados. ¿Es una vida minimalista necesariamente sostenible? ¿Es el ahorro una consecuencia directa de aplicar el minimalismo a todas tus decisiones? Nos ayuda a avanzar en el camino hacia la Independencia Financiera?

Estaba dándole vueltas a esto cuando me encontré por casualidad con este artículo. En él, los chicos de Vivir sin Plástico se plantean las mismas preguntas: ¿es sostenible tirar cosas que realmente puedes seguir usando? ¿Es minimalista el guardar cosas que puedes reusar a futuro, con el objetivo de evitar compras adicionales? ¿Cómo podemos combinar estos conceptos y ponerlos en práctica en el día a día?

Minimalismo: rentabilizando lo innecesario con Wallapop

No, este post no está patrocinado. Puedes sustituir «Wallapop» por el medio de compra/venta de segunda mano que más te guste

Lo reconozco, los Esencialistas tenemos un trastero enorme lleno hasta los topes de cosas. Tenemos objetos de todo tipo, desde artículos para bebés, ropa, electrónica y hasta coches. Nuestro trastero es enorme pero no ocupa nada de espacio, y además nos genera un ingreso extra de vez en cuando. Sí, se veía venir: nuestro trastero se llama Wallapop, y es el mejor invento desde que a alguien se le ocurrió ponerle un palo a un trapo e inventó la fregona.

Si has utilizado Wallapop, imagino que ahora mismo estarás blasfemando bajito y recordando todas las veces que te ha hecho perder el tiempo, todos los infraseres con los que has tenido que tratar y lo mal, mal que funciona el chat. Y todo esto es cierto: la app de Wallapop dista mucho de ser perfecta. Sin embargo, al igual que Craigslist en Estados Unidos, y a pesar de no haber inventado nada nuevo (Segundamano llevaba ya años en España cuando llegó), Wallapop ha tenido el acierto de facilitar mucho las transacciones y atraer a una comunidad enorme de usuarios, que es realmente lo que aporta valor en un mercado de segunda mano.

Dar el salto al minimalismo. Segunda parte: el proceso

De los creadores de «Primera parte: el motivo», ahora llega la segunda parte: «¿cómo coj**** lo hago?»

Si leíste nuestro primer artículo sobre la decisión inicial de pasarte al minimalismo, es posible que ahora te estés planteando cómo dar ese salto. A fin de cuentas, no es fácil: tras una vida entera acumulando cosas, no es sencillo cambiar por completo de hábitos. O tal vez ya lo has hecho, y en ese caso probablemente te reconocerás en estas líneas.

A grandes rasgos, para adoptar un estilo de vida minimalista hay que atacar en dos frentes:

  • Eliminar todo el exceso acumulado para quedarte sólo con lo esencial
  • Dejar de comprar y acumular nuevas cosas

Ambos requieren un esfuerzo importante, pero tienen enfoques muy diferentes: mientras que eliminar requiere un esfuerzo mental y es un trabajo que hay que ejecutar una sola vez, dejar de comprar supone un cambio de actitud que afecta a tu vida tal y como la has estado viviendo hasta ahora. Lo bueno es que una vez eliminado todo lo superfluo, la sensación de paz que conlleva te quita bastante las ganas de acumular de nuevo. Así que nosotros recomendamos abordar primero la fase de eliminar, y una vez completado incorporar el cambio que supone dejar de comprar.

Nuestra estrategia de inversión

Hablar de inversión en España es complicado, porque por algún motivo es un tema un poco tabú. Si comentas que inviertes tu dinero, la gente tiende a asumir inmediatamente que

  • o bien eres un imbécil que está arriesgando sus ahorros a lo loco
  • o bien eres un cerdo capitalista que sólo busca enriquecerse a costa de los demás.

Evidentemente, ninguna de las dos cosas tiene por qué ser cierta (al menos en la inversión no especulativa). De hecho, invertir tus ahorros es casi la única opción razonable para sacarles algo de rendimiento. La estrategia habitual más conservadora en nuestro país, que consiste en dejar el dinero en el banco, en estos tiempos de tipos bajos es similar a guardar agua en un cubo con un agujero. Progresivamente vas perdiendo poder adquisitivo, y con suerte podrás igualar la inflación. La inversión, sea del tipo que sea (inmobiliaria, o en bolsa) es la manera más sencilla de conseguir un ingreso pasivo, y puede marcar la diferencia entre alcanzar la Independencia Financiera o tener que trabajar toda la vida.