Pensando en el ahorro en términos de Interés Compuesto

Una creencia común -y errónea- es que la clave para tener un nivel alto de ahorro es tener un nivel alto de ingresos. Evidentemente, las dos cosas están relacionadas, pero ganar mucho no es condición suficiente para ahorrar mucho. Y de hecho ni siquiera es tan relevante como se suele pensar.

A la hora de la verdad, un factor tanto o más importante que los ingresos son los gastos. Y además, es un factor sobre el que tenemos mucho más control. Incrementar los ingresos siempre será positivo, pero en realidad es más importante saber ahorrar (y, sobretodo, saber sacarle una buena rentabilidad a lo ahorrado).

Dicho de una manera más simple: por mucho dinero que ganes, si lo derrochas en tonterías no llegarás nunca a acumular lo suficiente como para ser financieramente independiente. Sin embargo, unos ingresos relativamente bajos pero bien gestionados pueden dar lugar a unas rentas más que significativas, si sabes cómo hacer que generen el máximo interés posible.

Posts recomendados – Enero 2019

Corazón

Como cada mes, aquí van una recopilación de los posts (relacionados con el tema que nos ocupa) que más nos han gustado a los Esencialistas, y que te recomendamos leer:

 
¿Nos recomiendas tú algún artículo? ¡Compártelo en los comentarios!

Qué es un balance anual y por qué deberías tener uno

Como comentábamos en un artículo anterior, 2018 fue un año de gastos desbocados. Al comparar el balance anual de ingresos y gastos con el de otros años, y teniendo en cuenta las circunstancias especiales de cada uno (años con gastos en alquiler, años con gastos extraordinarios en viajes, años con gastos de tareas externalizadas…), me sorprendió mucho ver el nivel de gasto que teníamos a lo largo de la última década. Y eso teniendo en cuenta que en principio llevamos una vida de ahorro, minimalismo, sostenibilidad y, en definitiva, de Esencialismo.

Sin entrar a revisar las cuentas al detalle, se me ocurrió hacer una encuesta entre la gente cercana en situaciones parecidas, para comparar cuál es el gasto de una familia con nuestras circunstancias. Y <modo clickbait ON>… el resultado no te dejará indiferente.

Objetivo para 2019: gastar menos

En Esencialistas compartimos totalmente el propósito de año nuevo de Dilbert de no tomar decisiones importantes sobre la vida basadas en fechas aleatorias del calendario. Sin embargo, y haciendo una excepción, este año hemos decidido hacer un esfuerzo por reducir el gasto anual.

El motivo es que, al revisar el balance de 2018 (si no llevas un balance de este tipo, sin duda deberías llevarlo – ¡pronto tendremos un post dedicado a este tema!), el gasto se disparó el año pasado y el ahorro se nos vino abajo. En parte debido a cambios sustanciales en nuestra vida (casa nueva, algunos meses de excedencia, muchos pañales que comprar), pero una buena parte viene de gastos relativamente intrascendentes que, sumados, dan lugar a la catástrofe.

Cualquier aspirante a la independencia financiera que se precie sabe que tener el gasto controlado es una parte imprescindible del camino, y no únicamente tener unos ingresos elevados. Pese a lo que piensa la mayoría de la gente, los ingresos son relevantes sólo hasta cierta cantidad (evidentemente, si vives con salario de subsistencia no podrás nunca acumular lo suficiente como para obtener ingresos por rentas, pero ese mínimo es mucho menor de lo que se cree). Tener unos gastos reducidos contribuye en gran medida al ahorro que te lleva a ser financieramente libre (hablaremos más sobre este tema en un futuro cercano).

Y dicho esto, vamos al lío: